El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, justificó la separación de niños de sus familias en la frontera alegando que es una necesidad para poder procesar a sus padres por ingresar ilegalmente al país.

"Yo no quiero niños siendo retirados de sus padres. Pero cuando buscamos procesar a los padres por venir aquí ilegalmente, algo que se debe hacer, hay que separar a los niños", dijo el mandatario en un discurso ante pequeños empresarios.

De acuerdo con el mandatario, la otra opción es no procesar a los inmigrantes que ingresan al territorio estadounidense en forma ilegal, y adelantó que el gobierno no está dispuesto a hacer eso como parte de su política de 'tolerancia cero'.

"Queremos poner fin a la crisis en la frontera mediante obtención de autoridad legal y recursos para detener y remover familias inmigrantes enteras y llevarlas a su país. Tenemos que llevarlos de retorno a su país", dijo.

La decisión del gobierno de procesar criminalmente a todo inmigrante que haya ingresado ilegalmente al país, por su nueva orientación de 'tolerancia cero', terminó por generar un drama con miles de niños mantenidos en albergues separados de sus padres.

De acuerdo con datos oficiales, solamente entre el 5 de mayo y el 9 de junio las autoridades fronterizas separaron a 2,432 niños cuyas familias están arrestadas en espera de proceso criminal por ingresar clandestinamente al país.

A este contingente se le suman los menores de edad llegados al país sin compañía de adultos.

En la actualidad, el departamento de Salud y Servicios Humanos tiene bajo su cuidado nada menos que 11,700 niños y menores de edad extranjeros, retenidos en unos 100 albergues distribuidos en 17 estados del país.

erp