Ciudad de México. La hermana de Cecilia Cubas, enterrada viva por las Farc bajo el asesoramiento de Rodrigo Granda, cuestionó la decisión del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, de haberlo dejado libre, pese al pedido de extradición de Paraguay para ser sometido a la Justicia.“Quedó claramente demostrado que no hubo la voluntad política (del Gobierno mexicano) de dar cumplimiento a la orden de captura internacional y alerta roja de Interpol. Para nosotros, en todo momento fue una actitud colaborativa hacia Granda, cuando la actitud debería haber sido la de colaborar con el gobierno paraguayo por el juicio que tiene pendiente por el asesinato de mi hermana”, señaló Silvia Cubas en la radio de Asunción 1000 AM.

El fiscal de la unidad Antisecuestro, Lorenzo Lezcano, aseguró que Paraguay envió a tiempo a México el exhorto de extradición del exjefe de las FARC Rodrigo Granda.

Lezcano señaló en el programa Momento Justo de radio ABC Cardinal 730 AM que el documento exigido por México llegó a ese país incluso antes de que despegara el avión en el que Rodrigo Granda regresó a Colombia.

El fiscal no dudó en opinar que las autoridades mexicanas simplemente no quisieron cooperar con la justicia paraguaya, publica el periódico ABC de Paraguay.

El comisario Nicolás González, jefe de Interpol Paraguay, confirmó que “la parte de Migraciones difundió el código rojo; lo que hizo Migraciones (de México) fue demorarlo, no dejarlo entrar y devolverle por donde vino”, explicó. El Gobierno de México pudo haberlo detenido, no quiso.

El embajador de México en Paraguay Juan Manuel Nungaray dijo que Landa “nunca fue detenido por las autoridades mexicanas porque nunca ingresó a territorio mexicano”. Sin embargo confirmó que la documentación de solicitud de detención y extradición sí la envió la cancillería paraguaya, pero “no hubo tiempo”; Granda ya estaba en el avión.

Cecilia Cubas fue secuestrada al salir de su trabajo el 21 de septiembre de 2004. Rodrigo Granda asesoró a quienes llevaron a cabo el secuestro, miembros del llamado Ejército Paraguayo del Pueblo.

Como pruebas del involucramiento de las Farc, en particular de Rodrigo Granda, son una serie de correos electrónicos entre el colombiano con el cabecilla del Ejército Paraguayo del Pueblo, Osmar Martínez.

Granda los asesoró, dio instrucciones y hasta cobró 10% del dinero que pagaron por la liberación de Cecilia Cubas, hija del expresidente de Paraguay Raúl Cubas Grau, que nunca ocurrió. La enterraron viva.

Los secuestradores citaron a familiares de Cecilia Cubas en el centro comercial Shopping Multiplaza, en la capital de Paraguay. Debían ir al baño, y detrás de un WC buscar una nota con el correo a través del cual se comunicarían en adelante: cantagrillo2000@yahoo.com.ar, y la clave era amanezien2.

El error

“No nombre más a la chica, diga la fruta, ni nombre a la cana (policía)”, eran las instrucciones. Los mensajes, aterradores: “Por su salud no se preocupe, la fruta (Cecilia) está bien, preocúpese por su vida, les doy una semana para que respondan en su totalidad”, reveló el hebdomadario colombiano Semana.

Cometieron un error y ahí se empezó a desenredar la madeja. En el correo electrónico de contacto, dentro de la carpeta de enviados encontraron un correo que olvidaron borrar, dirigido a la cuenta musguero@hotmail.com. Para ese momento, las acciones de inteligencia no permitían acceder a cuentas, así que fue necesaria una solicitud a Microsoft para conocer quién estaba detrás.

Usaba el nombre de Gerardo Acosta, pero se trataba de Osmar Martínez, secretario general del Partido Patria Libre, cuyo brazo armado era el EPP. Martínez fue condenado a 35 años de cárcel por este secuestro y asesinato, y murió en prisión por un paro cardiorrespiratorio en 2015. Ahí se encuentran conversaciones con una persona denominada Rosendo Martínez, quien en realidad era Rodrigo Granda.

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