Hanoi. El presidente Trump y el líder norcoreano, Kim Jong Un, interrumpieron de manera abrupta la cumbre debido a que no pudieron llegar a un acuerdo sobre el desmantelamiento de las armas nucleares de Pyongyang.

La finalización anticipada de la cumbre representó la cancelación de una ceremonia de clausura con firmas de documentos por parte de los presidentes y una comida entre ellos. La fisura se encuentra en el tema de las sanciones comerciales por parte de Estados Unidos.

Antes de la reunión, Kim había comentado que en principio él estaba preparado para desmantelar su infraestructura de armamento nuclear, y Trump reveló que un acuerdo entre ambos estaba “listo para firmar”.

Para Trump, el principal impedimento del acuerdo lo representaba la exigencia de Corea del Norte de levantar todas las sanciones económicas en su contra a cambio del cierre de una sola de sus instalaciones nucleares.

“Teníamos algunas opciones, pero en este momento decidimos no llevar a cabo ninguna de las opciones”, dijo Trump.

Horas más tarde, el ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Ri Yong Ho, expuso que el régimen de Kim sólo buscaba la eliminación “parcial” de las sanciones que serviría como marco para avanzar con los planes del desmantelamiento de la infraestructura de armamento nuclear.

El canciller, en una rara conferencia de prensa, expresó que su país busca el fin de “las sanciones que obstaculizan la economía civil y, en particular, el sustento de todas las personas “. Sin embargo, no ofreció más detalles.

También dijo a los reporteros que Corea del Norte estaría dispuesto a “desmantelar todas las instalaciones de producción de material nuclear”, ubicadas principalmente en Yongbyon, aunque no mencionó las instalaciones de enriquecimiento de uranio.

Trump no considera una tercera reunión a corto plazo entre ambos y, al ser cuestionado sobre el estatus de su relación con Kim, dijo: “Esto no fue un paseo en donde me levanto y adiós; esto no fue un paseo como usted se levanta y se va”, manifestó Trump a los reporteros. “No, esto fue muy amigable. Nos dimos la mano. Hay una cercanía que tenemos, y espero que se quede”.

Pero el viceministro de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Choe Son Hui, fue menos optimista. “Sentí que nuestro presidente perdió voluntad para seguir en la negociación; Estados Unidos no mostró interés para levantar sanciones parciales”.