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EU no es un actor de confianza, dice académico
Donald Trump acusa a China y a la OMS de lo que él no puede solucionar.

Barcelona. El sistema de salud estadounidense contribuye a agravar la angustia de millones de sus ciudadanos que no pueden pagar los servicios de una sala de terapia intensiva para luchar contra el nuevo coronavirus, afirma Hugo Esteban, investigador del Real Instituto Elcano de Madrid.
La Ley de Atención Sanitaria Asequible fue una reforma imperfecta e incompleta. Los compromisos políticos necesarios para sacarla adelante en el Congreso crearon un sistema complejo que dejaba fuera a demasiada gente. Su financiación también era insuficiente. Ahora, millones de estadounidenses no han podido protegerse clínicamente de la pandemia.
“La caída del Obamacare y la pandemia del nuevo coronavirus representan enormes riesgos de quiebra de las organizaciones médicas de Estados Unidos. La crisis económica afectará a las pequeñas y medianas empresas. Las medidas propuestas por el presidente Trump no son suficientes para superar la crisis”, asegura Lukas Lingi, profesor de economía política en la Universidad de Groningen.
El presidente Trump intenta ocultar los problemas internos creando conflictos internacionales. “En las últimas dos semanas ha redoblado esfuerzos para atacar a China y a la Organización Mundial de la Salud”, señala François Godement, experto en China del Instituto Montaigne de París. La escalada de una retórica bélica también incluye a Irán y Venezuela.
Estados Unidos no ha apoyado a sus aliados de la Unión Europea o de América Latina en materia de equipo médico frente al nuevo coronavirus. “¿Son también culpables del virus?”, se pregunta Guillermo Fajardo, académico de la UNAM. “Estados Unidos ya no es un actor que genere confianza en el mundo”, comenta Lingi.
Las guerras mediáticas que ha activado lo convierten en un país que amenaza a la seguridad internacional.