Mark Zuckerberg se enfrentó a un segundo pánel de legisladores del Congreso que atacaron al presidente ejecutivo de Facebook con una letanía de problemas de la red social, que iban desde la privacidad del usuario hasta la propaganda rusa.

La audiencia de cinco horas ante el comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes demostró ser más tensa que la sesión del martes en el Senado. En la sesión —al igual que en la del martes— varios congresistas demócratas y republicanos lo acorralaron sobre la posibilidad de una mayor regulación si Facebook no mejoraba sus prácticas comerciales. Zuckerberg dijo que para él “es inevitable” la llegada de más regulación.

Uno de los momentos cruciales de la audiencia llegó cuando la legisladora demócrata, Anna Eshoo, lo acorraló con preguntas.

“¿Se incluyeron sus propios datos personales en los vendidos a terceros de forma malintencionada?”, cuestionó Eshoo, quien representa la región del estado en donde está el corazón de la industria tecnológica de EU, Silicon Valley. “Sí”, dijo Zuckerberg.

El CEO de Facebook continuó con su estrategia de asumir la culpa y desviar ligeramente sus respuestas muchas veces recurriendo a un desconocimiento de muchos temas de su empresa que no pareció del todo creíble.

Zuckerberg tuvo que admitir que Facebook recopila información de personas que no utilizan sus servicios “por motivos de seguridad”, lo que alimentó nuevas preguntas de los legisladores sobre los datos que almacena y el consentimiento de quienes son objeto de esas prácticas.

Repetidamente, los legisladores dijeron que el líder de Facebook debe proporcionar una mayor claridad sobre cómo exactamente Cambridge Analytica (CA) obtuvo datos sobre 87 millones de usuarios que supuestamente vendieron a la campaña de Donald Trump durante las elecciones del 2016.