Ginebra. La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, pidió el día de ayer 26 de agosto, una resolución rápida a la crisis desatada en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), cuyo secretario ejecutivo, Paulo Abrao, no fue renovado en su cargo.

Abrao no fue renovado por el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ante denuncias de irregularidades. Los siete miembros de la CIDH, sin embargo, habían pedido unánimemente la reconducción de Abrao, cuyo mandato venció el 15 de agosto.

“Esta es una situación muy perjudicial que corre el riesgo de minar la independencia y la probada eficacia de la CIDH”, expresó Bachelet en un comunicado.

La crisis “también está causando daños a la reputación de la OEA, así que espero que el asunto se pueda resolverse pronto”, indicó la también ex presidenta de Chile.

“La Comisión Interamericana es un órgano imparcial muy eficaz y de gran confianza, cuya labor es sumamente apreciada”, dijo Bachelet. “Ha proporcionado un recurso vital a las víctimas de violaciones de los derechos humanos en las Américas”.

“Sigue siendo” el secretario

El presidente de la CIDH, Joel Hernández, declaró que Abrao, un experto brasileño con amplia experiencia en materia de derechos humanos, “sigue siendo” el secretario ejecutivo del organismo.

Almagro, por su parte, lamentó que la Comisión no haya acelerado el proceso de buscar un sustituto, ante lo que considera una crisis por las numerosas denuncias en contra de Abrao.

“Esto no debería tratarse de una cuestión de reputación personal, ni de lealtades políticas, ni de pérdida de prestigio”, pidió Bachelet en su mensaje.