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El “superpeso” avanza: ¿buenas o malas noticias para tu bolsillo?
El "superpeso" alcanzó su mejor nivel en más de dos años; aunque un tipo de cambio más bajo puede aumentar el poder adquisitivo y abaratar productos y servicios, también afecta a quienes reciben remesas o dependen de actividades exportadoras.

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El "superpeso" mexicano sigue ganando terreno frente al dólar y alcanzó su mejor nivel desde junio de 2024. ¿Son buenas o malas noticias para tu bolsillo y tus hábitos de consumo?
Durante la jornada del viernes, el tipo de cambio cotizó en 16.9775 pesos, un nivel no visto en más de dos años. A simple vista, parecería que se trata de un evento positivo; sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas y el "superpeso”, como llaman algunos a la moneda nacional, tiene efectos positivos y negativos para tu cartera, aseguran especialistas.
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“Para los hogares mexicanos, un peso fuerte es —en términos generales— positivo, porque incrementa el poder adquisitivo frente al exterior, aunque también genera algunos efectos negativos para quienes reciben ingresos en dólares o dependen de sectores exportadores”, señala Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex.
El principal beneficio, dice, está en que un dólar más barato reduce el costo en pesos de muchos bienes importados. Esto puede abaratar desde productos electrónicos, electrodomésticos y algunos bienes de consumo hasta insumos que utilizan las empresas mexicanas. Al reducir costos de importación, el tipo de cambio puede contribuir a moderar las presiones inflacionarias.
Esto significa que para una familia que recibe su ingreso en pesos y realiza la mayor parte de sus gastos en pesos, una apreciación de la moneda tiende a ser favorable, especialmente si parte de su consumo tiene componentes importados”.
Quiroz añade que el “superpeso” también beneficia a quienes planean viajar al extranjero, pagar servicios en dólares o comprar bienes cuyo precio está vinculado al tipo de cambio.
Además, hay un efecto indirecto importante: si las empresas pueden importar maquinaria, tecnología, componentes o materias primas a un menor costo, esto puede reducir sus costos de producción y, eventualmente, trasladarse parcialmente a precios más competitivos para los consumidores.
El "superpeso" y su efecto negativo en las remesas
Sin embargo, estos beneficios no son igual para todos, señala Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base.
La apreciación de la moneda nacional resta poder adquisitivo a las remesas que reciben los hogares del país, porque captan menos pesos por cada dólar que perciben del exterior; es decir, aunque la familia reciba la misma cantidad de dólares, obtiene un menor ingreso en divisa nacional.
Por otro lado, dice, el sector exportador pierde competitividad y esto pone en riesgo el empleo que generan las empresas que lo integran y, por lo tanto, el ingreso de las familias que dependen de ellas.
Al respecto, Quiroz comenta que se debe hacer una distinción: no todo el sector exportador pierde con un peso fuerte. Muchas empresas mexicanas tienen una parte importante de sus insumos y costos denominados en dólares. Para ellas, la apreciación también reduce el costo de importar componentes, maquinaria y materias primas.
“En el contexto actual, considero que el balance para los hogares es favorable. La apreciación está ayudando a mejorar el poder adquisitivo y a contener parte de las presiones de precios, mientras que los efectos negativos están más concentrados en quienes reciben remesas o dependen directamente de actividades exportadoras.
El riesgo no está tanto en tener un peso fuerte, sino en que la apreciación sea excesiva y persistente y termine deteriorando la competitividad de la economía mexicana”, considera la analista de Monex.




