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Peso, cada vez más fuerte; cerca de los $17 por dólar
En lo que va de agosto, el peso se aprecia 1.6% y en el año tiene una ganancia de 5.36 por ciento.

El peso se ha beneficiado de varios factores externos que ayudan a su cotización.
El peso continuó fortaleciéndose y anotó su tercera sesión consecutiva apreciándose frente al dólar el jueves.
La paridad del dólar con el peso mexicano ha alcanzado recientemente niveles mínimos que no se registraban desde el 31 de mayo de 2024.
A pesar de los desafíos globales y locales, la moneda mexicana mantiene un desempeño que destaca entre sus pares emergentes.
De acuerdo con datos del Banco de México (Banxico), la moneda se posicionó a un nivel de 17.0431 pesos por dólar, lo que equivale una apreciación de 0.13% o 2.27 centavos, su nivel más bajo desde el 31 mayo de 2024, cuando cerró en 16.9682 pesos.
En lo que va de agosto, el peso apunta una apreciación de 1.6% y en el año una ganancia de 5.36 por ciento.
Las divisas más apreciadas de este jueves fueron el peso colombiano con 0.80%, el shekel israelí con 0.70%, el florín húngaro con 0.33%, el dólar taiwanés con 0.29%, el peso mexicano con 0.13% y la corona sueca con 0.13 por ciento.
Las divisas más depreciadas fueron el rublo ruso con 0.65%, el rand sudafricano con 0.31%, el real brasileño con 0.28%, la corona noruega con 0.15% y el franco suizo con 0.14 por ciento.
Se fortalece
Varios factores han jugado a favor de la divisa mexicana, permitiéndole capitalizar un entorno de relativa estabilidad.
Además, la publicación de los datos de inflación al productor en Estados Unidos, la cual se moderó más de lo esperado en julio, debilitó de manera generalizada al dólar e incrementando las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) mantenga sin cambios sus tasas de interés en septiembre
Jacobo Rodríguez, analista de Roga Capital, consideró que el diferencial de tasas de interés que México ofrece frente a países desarrollados es lo más atractivo.
“Esta situación se ve reforzada por la postura del Banxico, que en sus decisiones más recientes ha optado por no recortar la tasa de referencia en el corto plazo, asegurando que dicho diferencial se mantenga”.
Además, consideró que la estabilidad financiera relativa beneficia al activo. “México mantiene una posición financiera estable en comparación con otras divisas emergentes, lo que lo convierte en un destino atractivo para los capitales internacionales que buscan rentabilidad con un riesgo moderado”.
Resaltó que el fortalecimiento del peso se da por debilitamiento del dólar. “En semanas recientes, el peso también se vio beneficiado por una caída generalizada del dólar estadounidense, derivada de una operación conjunta entre el Banco Central de Japón y el Tesoro de Estados Unidos para fortalecer el yen”.
En el corto plazo, analistas de Monex Casa de Bolsa esperan que el tipo de cambio oscile en un rango entre 17 y 17.10 pesos por dólar, considerando el debilitamiento del dólar, “pero con latente incertidumbre geopolítica, a la espera de conocer el reporte estadounidense de ventas minoristas”.
Escribieron que el peso fue impulsado por la debilidad del billete verde, después de que los inversionistas reconfiguraron sus expectativas sobre el rumbo de la política monetaria de la Fed.
Dólar limita perdidas
El debilitamiento del dólar fue ante una menor expectativa de endurecimiento de la política monetaria de la Fed. El Índice Dólar, que compara al dólar con una canasta de seis monedas de referencia, descendió 0.06% a 99.95 unidades.
“El dólar limitó sus pérdidas luego de que el mercado de bonos de Estados Unidos mostró cautela ante la elevada oferta de deuda y los riesgos fiscales. En la subasta de bonos del Tesoro a 30 años, por 25,000 millones de dólares, la tasa de colocación se ubicó en 5.216%, su nivel más alto desde 2001”, dijo Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base.
Añadió que la expectativa de que la Fed y Banxico mantendrán sus tasas sin cambios durante el resto del año, con lo que brinda mayor certidumbre para las operaciones de carry trade, en las que los inversionistas se financian en monedas con tasas de interés bajas para invertir en economías con mayores rendimientos, como México.
