La última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF 2018), mostró un panorama de cómo se encuentra México en la materia, y a pesar de haber avances significativos también muestra las áreas de oportunidad y los retos que prevalecen.

Entre esos datos se encontró que sólo cuatro de cada 10 mexicanas cuentan con un medio de ahorro formal, siendo una barrera para aquellas mujeres que por falta de información o medios para acceder a dichos servicios no cuentan con las herramientas suficientes para empoderar sus finanzas.

Ante ello, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) presentaron Proyecto Minerva, una propuesta de educación financiera dirigida a mujeres que tiene como objetivo capacitar a las mexicanas para una mejor toma de decisiones financieras, todo esto a través de una serie de cursos 100% en línea compuesto por cuatro pilares: presupuesto, ahorro, crédito y seguros.

“Este proyecto lo diseñamos pensando en todas las mujeres que a diario tienen que salir a trabajar sin descuidar a su familia, que tienen sueños, que son emprendedoras, que buscan construir su patrimonio y que se esfuerzan por mejorar su condición de vida y la de los suyos; esperamos que les sea de muchísima utilidad.

En el marco de la 13 Semana Nacional de Educación Financiera (SNEF 2020), la presidenta de la AMIS, Sofía Belmar detalló que el Proyecto Minerva busca atender a todas las mujeres del país, enfocándose en los sectores que se encuentran más desprotegidos para garantizar el acceso a la educación financiera.

“Además, existe evidencia de que uno de los grupos con mayor exclusión son justamente aquellas mujeres que enfrentan circunstancias como el ser madres solteras, pertenecer a una minoría étnica, ser jefas de familia, emprendedoras, o laborar en la informalidad”, aseveró la presidenta de la AMIS.

Se tiene que atender rezago financiero

Sofía Belmar destacó que en México aún persiste un rezago financiero para las mujeres, quienes a pesar de mostrar mejores índices en cuanto a su control de presupuesto y manejo de gastos, registran un uso muy bajo de mecanismos de ahorro formal.

“Esto se debe en gran medida a la brecha salarial ya que solamente 40.6% de ellas participa en el mercado laboral formal, la mayoría realiza actividades económicas no remuneradas y además debemos considerar que las mujeres están al frente de 84% de los hogares”, explicó.

Estos factores, agregó, afectan la autonomía económica de las mujeres.

Por su parte, Oscar Rosado, presidente de la Condusef coincidió en que todavía se requiere de una mayor estrategia para incorporar a más mujeres al sistema de ahorro formal ya que, con el tiempo ha habido más inclusión, pero ésta ha sido mínima, por lo que el rezago aún es evidente.

“La inclusión acelerada de la mujer en los proyectos productivos en nuestro país necesariamente implica su inclusión en el uso de productos y servicios financieros”, dijo Rosado.

Recordó que en el 2012, 30% de los adultos en el país que contaba con algún tipo de cuenta bancaria eran mujeres; en el 2015 ellas representaban 42% de los adultos y para el  2018 había aumentado la proporción a 46%, a pesar de eso, expresó que el rezago es evidente.

Inclusión con perspectiva de género, necesaria

El presidente de la Condusef reiteró la necesidad de que la inclusión financiera  esté acompañada por una perspectiva de género para aumentar los conocimientos, habilidades, aptitudes y comportamientos financieros.

“En este contexto es que la Condusef y la AMIS crean el Proyecto Minerva como un modelo educativo con perspectiva de género focalizado en las mujeres para que adquieran las capacidades que les permitan tomar decisiones informadas sobre sus finanzas personales de tal manera que se puedan empoderar y se beneficien en su desarrollo económico, personal familiar y en lo comunitario”.

jose.ortiz@eleconomista.mx