Llevar una correcta administración de los gastos del hogar es una gran responsabilidad que muchas mujeres tienen en su día a día, sin embargo también es relevante llevar un manejo adecuado de sus finanzas personales, a corto y largo plazo. En este sentido, el Proyecto Minerva es una oportunidad de tomar conciencia de sus finanzas y prevenir riesgos.

El Proyecto Minerva es un modelo creado en conjunto por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) que busca brindar educación financiera con perspectiva de género.

De acuerdo con Libna Parra Hernández, integrante de la Condusef, entre los objetivos del Proyecto Minerva destaca el empoderamiento de la mujer en la toma de sus decisiones financieras.

“Se busca brindar educación financiera a las mujeres para el fortalecimiento de sus capacidades financieras a fin de que cuenten con los conocimientos necesarios que les faciliten tomar decisiones financieras de manera consciente e informada para mejorar su calidad de vida, prevenir riesgos y planear su futuro”, dijo en videoconferencia.

El Proyecto Minerva también surge como una necesidad de mejorar la calidad de vida de las mujeres, además de que en México 51.4% de la población son mujeres y 29% de los hogares tienen a una mujer como jefa de familia, y pese a ello aún existe un rezago en materia financiera.

“Sabemos que en México, la principal administración del dinero del hogar todavía corresponde a las mujeres pero todavía existe un rezago en materia financiera y es por eso que nos interesaba tanto promover un proyecto que tuviera los temas de finanzas personales pero con enfoque de género”, dijo Parra Hernández.

Camino por recorrer

Dentro del curso del Proyecto Minerva, las mujeres podrán realizar diferentes actividades acompañadas de diversos materiales de apoyo con temas relacionados al ahorro, los seguros, el correcto uso del crédito así como el papel que juegan las mujeres en la economía.

Dichos temas, además de ser básicos para encaminar sus finanzas personales también se relacionan con las cifras recabadas de diversas encuestas y estudios como la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF).

Por ejemplo, en el campo de ahorro formal, solamente 37.2% de las mujeres lleva un registro de sus ingresos y gastos, donde sólo cuatro  de cada 10 mujeres cuentan con un método de ahorro formal.

“Si no llevamos un registro de nuestro ingresos y gastos va a ser muy difícil llevar ese control”, agregó la integrante de la Condusef.

En lo que respecta al campo del crédito, Parra Hernández mencionó que 45.6% de las mujeres no cuenta con algún tipo de crédito, mientras que aquellas que sí cuentan con alguno lo ocuparon para necesidades básicas como comida, personales y servicios (38.9%); salud (23.1%); emergencias (18.1%); educación (13.8%) y vivienda (9.5 por ciento).

En tanto, las cifras de mujeres con seguro, arrojan que sólo dos de cada 10 mujeres cuentan con la protección financiera de una póliza que las protege a ellas y a sus familias.

Aumentar su participación, el reto

La integrante de la Condusef agregó que una de las barreras por las cuales las mujeres tienen una amplia desventaja en comparación con los hombres en diversos aspectos como el trabajo remunerado.

A ello agregó que las mujeres dedican entre una y tres horas más que los hombres a las labores domésticas.

“Esto tiene un efecto adverso directo en la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo”, reconoció.

Al término de los cinco módulos, se le envía un diploma que acredite su participación en el curso con todas las actividades completas.

jose.ortiz@eleconomista.mx