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Baja California negociará nuevas líneas de ensamblaje con Toyota
El movimiento incluye una inversión de 3,600 millones de dólares que Toyota Motor North America anunció para su planta de San Antonio, que incluye una segunda línea de ensamblaje programada para operar en el 2030, con más de 2,000 nuevos empleos y un incremento de aproximadamente 150,000 unidades anuales de capacidad.

A más de tres meses de que Toyota anunció la transferencia de la producción del modelo Tacoma de su planta de Baja California (TMMBC) a San Antonio, Texas -en un proceso que se extenderá por casi cuatro años- el gobierno estatal mantiene abierta la negociación para que la planta bajacaliforniana reciba nuevas líneas de ensamblaje, explicó a El Economista, el secretario de Economía e Innovación, Kurt Honold.
El movimiento incluye una inversión de 3,600 millones de dólares que Toyota Motor North America anunció para su planta de San Antonio, que incluye una segunda línea de ensamblaje programada para operar en el 2030, con más de 2,000 nuevos empleos y un incremento de aproximadamente 150,000 unidades anuales de capacidad.
“No estamos enfocados en lo que se va a invertir en Texas; estamos enfocados en la planta de Baja California. Toyota sigue trabajando, sigue funcionando, sigue fabricando su Tacoma”, dijo.
La estrategia estatal consiste en acompañar a la empresa y buscar que la planta de Tijuana ensamble otros modelos para abastecer al oeste de Estados Unidos, “lo que estamos buscando con ellos es cómo podemos ayudarles a crecer en otras líneas de producción”; reiteró que el anuncio de la armadora corresponde al traslado de una línea de producción y no al cierre de la planta.
El traslado del modelo Tacoma también se explica por el entorno arancelario, pues las políticas comerciales del presidente Donald Trump han golpeado a la industria de autopartes, la cual “ha bajado”.
No se limita a Baja California, “por eso el corredor automotriz, que es el que va desde Aguascalientes, Querétaro, Estado de México, Nuevo León, Chihuahua, se ha visto afectado por las autopartes”, señaló Honold.
Con ese panorama, la negociación que Baja California mantiene con Toyota cobra mayor relevancia: el estado busca que la planta de Tijuana conserve actividad más allá del 2030 mediante nuevas líneas de ensamblaje, en un contexto en el que los aranceles están reconfigurando la producción automotriz de Norteamérica.
Manufactura
La entidad ya transicionó de las plantas ensambladoras a la fabricación de productos de mayor valor agregado, “80% de empresas se dedican a la fabricación, y componentes; como el robot DaVinci, el cual se utiliza en cirugías el cual se fabrica en Baja California”.
Las compañías envían a sus empleados a estudiar fuera para luego desarrollar las patentes de la empresa en el estado, “la especialización se mide por la demanda de talento, con la necesidad de ingenieros, cuando las empresas piden ingenieros y hacemos la vinculación educativa (...) ya hemos transicionado a manufactura avanzada”.

