Desde el 9 de noviembre pasado, el gobierno de Sonora decidió retroceder en el semáforo epidemiológico del color amarillo al naranja y así se mantendrá, por lo menos hasta el próximo lunes 7 de diciembre próximo, al incrementar su nivel de riesgo de propagación de la enfermedad.

En tanto, se ejecutan una serie de medidas con el objetivo de lograr, de manera ordenada, la reactivación de las actividades productivas.

El Secretario de Economía de la entidad, Jorge Vidal Ahumada, explicó que el color del semáforo no es en función de la cantidad de muertes que ocurren por Covid-19, sino por los niveles de saturación de los hospitales y en el caso de algunos del IMSS y de la Secretaría de Salud ya estaban con niveles de ocupación de entre 85 y 90 por ciento.

De acuerdo con estadísticas del gobierno de la entidad, a partir de junio se observó un incremento en el número de camas ocupadas, que alcanzó su punto más alto el 1 de julio, cuando se registraron 784 camas ocupadas y 957 disponibles.

A partir de esa fecha, bajó lentamente la ocupación hasta el 11 de octubre, cuando se tuvo el nivel más bajo con 138 camas ocupadas y 878 disponibles.

Lo malo fue que a partir de esa fecha se registró un incremento, lento pero constante, y para el 1 de noviembre se tenían ya 181 ocupadas y 888 disponibles.

Hasta el pasado jueves 3 de diciembre, de las 1,198 camas que había para atender pacientes covid en los hospitales del estado, 774 estaban disponibles, es decir 64.60% y 424 estaban ocupadas.

Lo cierto es que las gráficas que muestran los registros de camas ocupadas exponen un notable incremento.

Si se analiza la evolución de datos confirmados por semana, se observa una tendencia al alza desde la segunda de octubre a la última de noviembre.

En la semana del 12 al 18 de octubre hubo 760 casos y en la del 23 al 29 de noviembre 1,757.

Hasta el viernes 4 de diciembre, se habían confirmado en Sonora 43,834 casos, de los cuales 2,603 estaban activos y habían ocurrido 3,441 decesos. La tasa de letalidad era de 7.85.

La mayoría de los casos confirmados se han registrado en Hermosillo (46%), Cajeme (13%) y Nogales (7 por ciento).

El primer objetivo es salvar vidas; el segundo evitar mayores impactos económicos

Vidal Ahumada, quien también se desempeña como secretario técnico del Consejo Intersecretarial Covid-19 en Sonora, señaló que se busca contener la pandemia para salvar vidas, pero también mayores impactos negativos en la economía.

Por ello se suspendieron las actividades recreativas, culturales, deportivas y celebraciones sociales, tales como fiestas particulares, quince años, bodas, bautizos, entre otros. Al igual que en el semáforo amarillo, permanecen cerrados antros y centros nocturnos.

De lunes a jueves, están suspendidas de 20:00 a 06:00 horas las actividades en restaurantes, restaurante-bar, parques de comida, casinos, salones de fiestas, centros de entretenimiento, cines, expendios, entre otras.

En el caso de restaurantes y restaurantes-bar, taquerías, fondas, cenadurías, de viernes a domingo, no podrán recibir comensales en el local, solo podrán ofrecer servicio a domicilio, entre otras disposiciones.

Ante esa situación, las empresas de entretenimiento, bares y restaurantes tendrán que operar con ciertas restricciones con el fin de contener la pandemia.

El resto de los sectores económicos, principalmente los denominados estratégicos, se mantienen trabajando con una serie de medidas que permitan ambientes controlados para evitar contagios.

Por ejemplo, no se permite que en los autobuses de pasajeros se ocupen más del 50% de los asientos y es obligatorio el uso de cubrebocas.

Asimismo, se ha dispuesto que en las empresas se realicen pruebas a 250 personas semanales y en algunos casos como el de la empresa Constellation Brands, ubicada en Ciudad Obregón y Ford de Hermosillo, 500.

La reactivación casi se completa

Mientras se trabaja en el control de la pandemia, los sectores considerados económicamente estratégicos como el aeroespacial, eléctrico-electrónico, automotriz, energía fotovoltaica, dispositivos médicos y minería, recobraron ya sus actividades a 95 por ciento.

Actualmente, salvo la industria del entretenimiento y restaurantera, que permanecen paradas o que operan con restricciones, los sectores productivos de la entidad han sido reactivados con una serie de medidas estrictas para contener la pandemia de Covid-19,

Tan solo en el sector automotriz, en Sonora hay aproximadamente 98 empresas, con alrededor de 50,000 empleados. En el aeroespacial, hay 60 compañías, con cerca de 10,000 empleos. La minería genera 19,000 puestos de trabajo.

Por otra parte, a pesar de las consecuencias económicas del Covid-19, Sonora ha registrado la llegada de nuevas inversiones, las cuales se explican por la firma del T-MEC y el asentamiento cerca de la frontera de Estados Unidos, de empresas chinas y estadounidenses, que hasta hace unas semanas estaban instaladas en Asia, expuso el secretario de Economía de la entidad, Jorge Vidal Ahumada.

Eso se explica porque la firma del tratado comercial generó un horizonte seguro en materia económica para empresas que pretenden negociar en el mercado de Norteamérica. Además, comenzó a materializarse la relocalización de empresas chinas que operan en Estados Unidos y buscan sitios cercanos a la frontera con ese país, debido a que los cambios en el comercio, derivados de la pandemia, los obligan a estar más cerca de su mercado.

Eso mismo ocurrió con algunas empresas estadounidenses que habían instalado plantas en territorio chino y ahora quieren estar cerca de la Unión Americana, porque las formas de hacer negocios cambiaron, al menos en logística.

Es el caso de la fabricante de alarmas de humo Carrier, que se trajo toda su operación de China a Sonora, donde generó 1,200 empleos. En tanto la fabricante de muebles estadounidense La Z Boy, se prepara para iniciar operaciones en San Luis Río Colorado.

La fabricante de artefactos médicos BD, acaba de iniciar trabajos en Hermosillo, lo mismo que la desarrolladora de parques industriales SkyBridge y TE Connectivity.

De acuerdo con información del gobierno del estado, entre marzo y junio pasado se perdieron alrededor de 37,000 empleos formales, pero, al cierre de octubre ya se recuperaron y se crearon 1,800 puestos de trabajo más. Faltan los empleos que se debieron haber generado si no hubiera ocurrido la pandemia. Son entre 15,000 y 16,000.

diego.badillo@eleconomista.mx