Una veintena de estados y el Distrito Federal (DF) canalizan entre 50 y hasta 100% de los recursos que reciben por participaciones federales (Ramo 28) alpago del servicio de su deuda y la de sus municipios, según datos reportados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al tercer trimestre del 2015.

Esa situación, advierte Flavia Rodríguez, directora de la consultoría aregional, disminuye el margen de maniobra financiera de los gobiernos locales, particularmente en lo que se refiere al gasto en inversión, en un escenario de bajos ingresos por la caída de los precios del petróleo.

De acuerdo con el reporte trimestral de deuda pública de estados y municipios, el DF aporta la totalidad de los recursos que recibe del Ramo 28 para liquidar parcial o totalmente sus compromisos financieros.

Le siguen Aguascalientes, Nuevo León y Coahuila, con más de 90 por ciento. Con un rango mayor a 80% y menor a 90% están Sinaloa, Quintana Roo, San Luis Potosí, Jalisco, Veracruz, Estado de México, Durango, Guerrero y Nayarit.

Los porcentajes de participaciones afectados corresponden a los recursos depositados por la Tesorería de la Federación o las tesorerías estatales, por instrucción de las entidades o municipios, a un vehículo de pago (para pagar total o parcialmente el servicio de su deuda) , refiere la SHCP.

La partida del Ramo 28 representa hasta 40% de los ingresos totales de las administraciones subnacionales; son recursos que canaliza la Federación sin ninguna etiqueta, es decir, pueden ser empleados para los fines que cada gobierno considere.

Se modera crecimiento

De acuerdo con la SHCP, la deuda neta de estados y municipios sumó 515,758 millones de pesos al tercer trimestre, lo que representó un aumento de 1.2% con respecto al cierre del 2014.

Ese monto es casi similar a lo que pagará el sector público por pensiones y jubilaciones (549,174 millones de pesos) este año.

Con respecto de las participaciones, el Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) y los ingresos totales de los estados, el saldo neto de las obligaciones de estados reportadas por Hacienda representó 85.3, 2.9 y 35.2%, respectivamente.

Todo parece indicar que la deuda subnacional mantiene un periodo de estabilización. ¿Sigue creciendo? Sí, pero a tasas menores que las observadas en el 2009, 2010 y 2011. Ello se refleja en los niveles comparativos con el PIBE, que apenas es de 2.9% , comentó Carlos González, investigador del Tecnológico de Monterrey.

Sin embargo, dice, esta situación no es igual para todos. Hay algunas entidades donde la deuda supera más de 5% del PIBE, que si bien no es alarmante, sí es necesario seguir de cerca su comportamiento.

Ésa es la situación de Chihuahua, que tiene el nivel más alto, con 8.4%; Chiapas, Coahuila, Nuevo León, Nayarit y Quintana Roo.

Un grupo de 14 entidades incrementó sus pasivos del 2014 a septiembre de este año. Hidalgo registró el mayor aumento, con 27.5 por ciento. Le siguieron Sonora (10.3%) y Baja California (8.4 por ciento).

En contraste, Guerrero registró la mayor baja, con 11.9 por ciento.

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