Debido a la propagación del Covid-19 hay incertidumbre en las expectativas para el mercado inmobiliario del segmento de oficinas de la Ciudad de México, debido a que los inversionistas están a la espera de que termine la pandemia y al rumbo de la economía local, aseguró el director de Investigación de Mercados de Solili, Pablo López.

En entrevista con El Economista, detalló que en los siguientes dos trimestres los diferentes grupos empresariales no van a desarrollar proyectos de construcción de oficinas porque quieren ver si la dinámica del mercado cambia y la situación económica lo permite.

Precisó que habrá una disminución de la demanda de oficinas, ya que las empresas verán las ventajas de practicar home office y de ocupar espacios más pequeños; por lo tanto, las rentas y compras se modificarán, así como el sector de la construcción.

Pablo López explicó que “probablemente será en el primer trimestre del 2021 que puedan reactivarse las inversiones”, debido a que llegarán nuevas empresas a la capital del país por los proyectos inmobiliarios que se van a desarrollar en Paseo de la Reforma, sumado a la situación del T-MEC.

Acotó que en este primer trimestre del año destacó el corredor de Reforma donde se sitúa 15% de la actividad de construcción con proyectos de grandes dimensiones.

“Actualmente hay edificaciones en construcción sobre el corredor de Reforma que rebasan los 100,000 metros cuadrados y es sobre este corredor que el gobierno local sigue otorgando permisos que lo perfilan como un eje de importantes proyectos icónicos y de gran envergadura, apuntalado por la conjunción de servicios de transporte público y conectividad que esta zona expone”, destacó.

El especialista señaló que el mercado industrial de la capital del país estará siendo afectado por la depreciación del peso ante el dólar. De igual forma, el desarrollo de construcciones en este sector también estará enfrentándose a un periodo de espera, ya que los desarrolladores se encuentran evaluando la situación actual de la pandemia.

Señaló que el mercado inmobiliario industrial tendría tasas de demanda positivas, debido al alza del e-commerce.

Superficie industrial cae

En tanto, el desarrollo de superficie industrial muestra una contracción a doble dígito en el primer trimestre del año, fenómeno que deriva de la cautela que han tomado los desarrolladores frente al escenario cambiante que experimentan los sectores productivos.

Pablo López ahondó que la construcción industrial de Querétaro reporta una contracción durante los primeros tres meses del año, baja que está relacionada con la cautela que tienen los desarrolladores frente a la pandemia.

Por tanto, dijo, los desarrolladores se encuentran analizando el mercado y estudiando el rumbo que tomará la demanda, así como el curso de los sectores manufacturero, logístico, entre otros factores que inciden en los requerimientos de zonas fabriles.

Mediante estos estudios analizarán si continúan con procesos de construcción o se detienen hasta que se disipe la pandemia y se normalicen los mercados.

El experto indicó que la demanda bruta de suelo industrial en el primer trimestre del año ascendió a 54,000 metros cuadrados, que representa una reducción de 50% anual. Mientras que la demanda neta llegó a 7,780 metros cuadrados, lo que resulta en un indicador muy bajo, a causa de la alta desocupación que reporto el mercado industrial.

En términos de demanda, el mercado de Querétaro no ha repuntado, sin llegar al comportamiento de hace dos o tres años.

Pese a que los desarrolladores están cautelosos por el entorno cambiante que enfrenta el mundo, los precios se encuentran estables.

“La vacancia mantiene tendencia a la baja, porque la absorción bruta sí ha estado fuerte, pero la desocupación no ha hecho que disminuya como debería verse impactada de manera general, eso en el panorama industrial”, detalló.

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