Legisladores del Congreso local y especialistas ambientales solicitaron al gobierno de la Ciudad de México que reconsidere el proyecto de la planta de tratamiento de residuos sólidos, el cual fue cancelado al inicio de la administración de Claudia Sheinbaum Pardo.

En conferencia de prensa, el diputado local, Jorge Gaviño Ambriz, argumentó que por las nuevas modificaciones a la Ley de Residuos Sólidos de la capital, así como los retos medioambientales que se están presentando se necesita regresar este proyecto.

“El proyecto (de la Planta de tratamiento de residuos sólidos) es estupendo, en toda Europa se han implementado (...) Necesitamos que este tipo de plantas lleguen al país y la forma de iniciar esto es que llegue primero a la Zona Metropolitana de la Ciudad de México”, dijo Gaviño Ambriz.

Añadió que esto también ayudaría en el ahorro de recursos, debido a que se terminaría con la exportación de basura a las entidades federativas vecinas.

Sobre ello, el especialista en medio ambiente, Gabriel Quadri de la Torre, aseguró que gobierno de la capital le paga más de 1,000 millones de pesos al Estado de México para que la basura termine en sus rellenos sanitarios privados.

“Se necesita resucitar abiertamente el proyecto (...) Haciéndole los ajustes para satisfacer las necesidades del nuevo Gobierno de la Ciudad de México y de la propia empresa. No hay que hacerlo de una manera oculta y opaca”, refirió.

Quadri dijo que una planta así enfocada en el tratamiento de 3,000 toneladas podría "generar la energía suficiente para cubrir buena parte del Sistema Cutzamala o abastecer al Sistema de Transporte Colectivo (Metro)”.

Durante el 2017 el gobierno encabezado por Miguel Ángel Mancera firmó un contrato con la empresa Veolia para la construcción de la planta de tratamiento de residuos sólidos, cuyo objetivo era convertir más de 4,000 toneladas de basura -de las más de 13,000 que produce la capital- en energía eléctrica, que abastecería por 25 años al (Metro).

Sin embargo, cuando comenzó la administración de la actual jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, se anunció que el proyecto no seguiría, “debido a que no representaba una solución ambiental y el proyecto estaba lleno de opacidad”.  

En sustitución, Sheinbaum Pardo presentó su Programa Ambiental 2019-2024, que está centrado en una serie de estrategias: aumentar el reciclaje -para ello se están efectuando campañas de educación-; la implementación del programa Sembrando Parques -que busca construir espacios verdes en zonas urbanas-; la aplicación del proyecto Ciudad Solar - que consiste en la instalación de sistemas fotovoltaicos-; así como la puesta en marcha de Movilidad Integrada -el cual pretende unificar a todos los sistemas de transporte y así se dejen de usarse los automóviles particulares-.

Las otras estrategias consisten en el rescate de espacios hídricos, así como la instalación de dos plantas de tratamiento y aprovechamiento de los residuos sólidos - a inicios de este año se publicó en la Gaceta Oficial de la capital la convocatoria para efectuar su instalación-.

Inconformidad

El diputado local Guillermo Lerdo de Tejada, mostró su inconformidad al proyecto de las dos plantas.

Indicó que hay muchas debilidades en la convocatoria y que necesita estar bajo estándares internacionales sobre tratamiento de basura.

”Existen omisiones técnicas en la convocatoria, se dejan demasiados aspectos a la voluntad y albedrío de las empresas participantes, pareciera que el Gobierno le pide a los particulares cómo quieren hacer las cosas, en lugar de que sea el Gobierno el que establezca los límites mínimos de operación técnica”, dijo Guillermo Lerdo de Tejada.

kg