El Congreso de la Ciudad de México ratificó una reforma constitucional nacional en la que se reconoce a los pueblos y comunidades afromexicanas como parte de la composición pluricultural del país.

En sesión especial y por unanimidad, el pleno legislativo local avaló la reforma del Congreso de la Unión para adicionar un apartado C al Artículo segundo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En el recinto legislativo de Donceles y Allende, en el Centro Histórico, los diputados de diferentes bancadas respaldaron la reforma constitucional para dar a esas comunidades su lugar como pueblo originario de México.

Valentina Batres, de Morena, expuso que en la capital del país viven al menos 160,000 personas afrodescendientes que padecen graves rezagos en escolaridad, vivienda y trabajo, así como discriminación, racismo y clasismo.

Hasta hace cuatro años esa comunidad y pueblos no formaban parte de los censos de población, por lo que no se sabía cuántos había ni dónde habitaban.

No obstante, en el Censo de 2015 se agregó una pregunta que permitió saber que en el país hay 1.38 millones de personas que se reconocen afromexicanas, 1.8% de la población.

Dos años después, en la Encuesta Nacional de Discriminación 2017 realizada por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) se estimó que esa población en realidad es de tres millones, más del doble reportado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Ese grupo poblacional se ubica en más medida en los estados de México, Veracruz, Oaxaca y Guerrero, aunque solo se habían reconocido sus derechos en los textos constitucionales en los dos últimos y recientemente en la Ciudad de México.

El coordinador de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), Mauricio Tabe, llamó al gobierno federal para que se vaya más allá de una adición en el texto de la Carta Magna para reconocer los derechos de ese sector y se fortalezcan acciones contempladas en un Programa Nacional.

En su oportunidad la diputada Teresa Arreola, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), celebró el aval del Congreso local a esa reforma Constitucional.

Planteó que a diferencia de los pueblos y comunidades indígenas los afromexicanos no han logrado concretar en su beneficio lo establecido en el último párrafo del Artículo 2 constitucional.

La legisladora indicó que al bajo nivel de reconocimiento en las leyes mexicanas a los afrodescendientes se suma la poca atención en el ámbito de políticas públicas, lo que ha generado un fenómeno de invisibilidad social.

Esa situación los expone a condiciones de discriminación institucional y, en general, a situaciones de exclusión y vulnerabilidad.