Puebla, Pue, La Industria 4.0 representa un reto en el estado y se requerirá de 10 años para consolidarla, pero dependerá de que las pequeñas y medianas empresas (pymes) se convenzan de adoptar la tecnología para ser más competitivas, opinó el consejero del Clúster de Tecnologías de Información y Comunicaciones (TICs) de Puebla, Manuel Alberto Pérez Coutiño.

Comentó que la mayoría de las empresas han dado pasos importantes y actualmente están en la Industria 3.0, pero tienen la oportunidad de hacer este gran salto a corto y mediano plazo, todo depende de cada una, ya que en este momento de crisis por la pandemia de Covid-19, tendrán que hacerlo, porque el modo de hacer negocios cambió y eso implicó un mayor uso de herramientas tecnológicas.

Pérez Coutiño explicó que sólo 5% de las empresas ha migrado, mientras que el resto no lo hace por desconocimiento o porque considera que representará altos costos.

Indicó que las pymes tienen la creencia de que si migran implicará pérdidas, a pesar de que se trata de un proceso paulatino que comprende introducir nuevos equipos y software, el cual es entorno a las necesidades de cada cliente.

La Industria 4.0 busca la digitalización de los procesos productivos, por lo cual aquellas empresas que adopten ese sistema deben empezar por desarrollar software, cuyo tiempo no es de uno o dos meses, sino que se requiere de una planeación para migrar, ahondó.

Sectores potenciales

Bajo este contexto, Pérez Coutiño consideró que autoparteras, empresas de agroalimentos, textileras, fábricas de plásticos, así como negocios de turismo y salud, son susceptibles a realizar esta transformación, misma que les abrirá más puertas hacia otros mercados.

Destacó que Puebla quiere ser promotor de esta versión industrial, no sólo entre los empresarios locales, sino que abarque estados circunvecinos, como Monterrey que tiene un clúster y lleva la batuta en el norte del país.

Además, indicó que las plantas Volkswagen de México y Audi están aplicándola, mientras que 60% se encuentra en la Industria 3.0, que se refiere a la conjunción de tecnologías de las comunicaciones, desarrollo y uso de internet, así como de las energías renovables.

El resto de las empresas se estancó en la segunda revolución industrial para seguir produciendo en cadena, a pesar de que los nuevos tiempos obligan a mejorar los procesos productivos, para que se reflejen en una mayor rentabilidad de la infraestructura instalada, ahondó.

Insistió que cada empresa debe establecer los tiempos en que desea alcanzar esta migración, pero necesitan que autoridades estatales la promuevan, porque si no se tardarán una década.

Asimismo, consideró importante que las empresas sean informadas del costo-beneficio que puede traer a corto plazo este nivel industrial, ya que en la zona centro del país también ha costado adaptarla, es por ello que se necesita más impulso regional.

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kg