La Ciudad de México es la entidad del país con la mayor merma de empleos formales en el segundo trimestre del 2020 debido al confinamiento que derivó del Covid-19, mientras Veracruz es el estado más perjudicado en meses de generación de trabajos que costó la pandemia.

En los meses de abril, mayo y junio de este año –los primeros dos fueron de total confinamiento y el tercer de un proceso lento y de baja operatividad de la reactivación de las actividades económicas–, la Ciudad de México fue la entidad que perdió más empleos asegurados en el IMSS (172,236); le siguieron Nuevo León (80,841), Jalisco (76,175), Quintana Roo (65,269) y Sinaloa (61,230).

Para Héctor Magaña Rodríguez, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, el resultado de la capital del país derivó de la concentración de la actividad económica.

“La Ciudad de México mantiene una gran dependencia hacia el sector terciario. Al revisar las cifras del IMSS hasta junio del presente año, se observa que las actividades terciarias reportan una disminución de más de 586,000 plazas, mientras que la caída en el sector secundario es cercana a la mitad del dato mencionado”, explicó.

“De esta forma, la Ciudad de México resultó más afectada en comparación, por ejemplo, con el Estado de México, debido a que esta entidad cuenta con una mayor diversificación en su actividad económica”, señaló.

Por su parte, Veracruz es la entidad más perjudicada por el nuevo coronavirus, ya que sus 50,531 plazas perdidas en el segundo trimestre del año equivalen a 97 meses (más de ocho años) de creación de trabajos asegurados en el IMSS.

El perseguidor más cercano de Veracruz es Guerrero, con un costo de 44 meses.

“El problema que enfrenta Veracruz en el tema laboral se remonta prácticamente al 2018. A partir de ese año, no se ha logrado establecer una estrategia efectiva que permita la recuperación de plazas formales. Lo anterior se complicó con el cierre de la economía tras las medidas sanitarias de los meses pasados, de tal forma que resulta difícil que la entidad recupere el terreno perdido en materia laboral”, señaló Héctor Magaña.

“Las industrias de extracción petrolera, turística y comercial han sido las más afectadas en materia económica y esto sin duda ha tenido un impacto en el mercado laboral de Veracruz”, ahondó.

Eufemia Basilio Morales, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo que en Veracruz el impacto ha sido mayor debido a que, aunado a su elevada deuda, continúa afectada por la menor producción de petróleo. “En el 2017 la producción de crudo en Veracruz cayó 23.4% anual, mientras que a nivel nacional retrocedió 9.5% anual”.

“Se requerirán establecer después de la contingencia políticas dirigidas a incentivar la generación de empleo y el crecimiento económico, así como aminorar las condiciones de pobreza que dejará esta situación del Covid-19”, añadió.

Menor impacto

Al otro extremo, Tabasco, Campeche y Nayarit fueron los estados que menos impacto representó el Covid-19, debido a que su pérdida de empleos formales en los meses de abril, mayo y junio significó la generación de trabajos de menos de un año.

“En el caso de estos estados, sí ha jugado a favor el hecho de que se registró un incremento de empleos en el 2019, permitiéndoles tener un colchón para enfrentar la crisis, y un antecedente más favorable que el resto de los estados”, expuso la especialista de la UNAM.

“En Nayarit, antes de la crisis por Covid-19, se presentó una mejora en el crecimiento de los sectores productivos, mismos que llevan al incremento del empleo, esto debido a que la región en la que se encuentra se caracteriza por ser la segunda con mayor participación de centrales hidroeléctricas; en el estado se ubican tres grandes centrales con una capacidad de poco más de 2,400 MW, lo cual ha impactado positivamente en la economía”, recalcó.

Basilio Morales refirió que en Campeche y Tabasco fue por su creación de nuevas fuentes de empleo en los últimos dos años, recordando que estas entidades se vieron perjudicadas por la crisis petrolera que comenzó en el 2014.

“Han encaminado políticas dirigidas a incrementar el empleo formal y a la reactivación económica, que ha funcionado de manera paulatina del 2018 al 2019, amortiguando el golpe que la crisis por coronavirus”, concluyó.

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