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Sandbox de la CRT enfrenta el reto de llevar las pruebas al mercado
Las primeras opiniones al sandbox de la CRT advierten retos para llevar las pruebas exitosas al mercado y señalan incertidumbre sobre los costos de participación.

Antenas, satélites y fibra óptica para telecomunicaciones.
Las primeras opiniones sobre los entornos de prueba que prepara la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) apuntan a uno de los principales desafíos del nuevo mecanismo: cómo llevar al mercado una tecnología, servicio o modelo de negocio después de demostrar que funciona.
Un análisis presentado por cuatro investigadores de la Universidad Autónoma de Zacatecas advierte que los lineamientos sometidos a consulta pública no establecen una vía que facilite la transición entre una prueba exitosa y la operación comercial posterior.
La propuesta de la CRT establece que participar en un entorno de prueba no generará derechos para obtener posteriormente una concesión o autorización permanente. Para continuar operando, la empresa deberá solicitar y obtener los títulos habilitantes correspondientes.
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Los investigadores Remberto Sandoval Arechiga, Salvador Ibarra Delgado, José Ricardo Gómez Rodríguez y Víctor Iván Rodríguez Abdalá denominan a esta situación un posible “efecto precipicio” regulatorio.
El riesgo, señalan, es que la evidencia generada durante una prueba exitosa no se traduzca necesariamente en la llegada de la innovación al mercado, debido a que el participante deberá enfrentar posteriormente el procedimiento regulatorio correspondiente.
Los especialistas proponen que la información técnica obtenida durante el sandbox pueda ser reconocida en los procedimientos posteriores y que, bajo determinadas condiciones, el participante pueda mantener temporalmente la operación mientras éstos se resuelven.
Aclaran, sin embargo, que esta transición no debería convertirse en una vía para adjudicar directamente una concesión comercial, particularmente cuando se trate de recursos cuyo otorgamiento exige un procedimiento de licitación.
Costos también generan interrogantes
Otra observación se concentra en el costo de participar en estos experimentos regulatorios.
El proyecto establece que la CRT determinará una contraprestación, previa solicitud de una opinión no vinculante de la Secretaría de Hacienda, pero no incorpora una metodología, rango o monto de referencia que permita a los interesados estimar previamente cuánto deberán pagar.
Los investigadores consideran que esta incertidumbre puede desincentivar particularmente proyectos de startups, pequeñas empresas y universidades, que disponen de menores recursos para participar en pruebas regulatorias.
También advierten que los mismos requisitos documentales se aplicarían a los distintos participantes, independientemente del tamaño o nivel de riesgo de sus proyectos, por lo que plantean mecanismos simplificados para experimentos de menor impacto.
La consulta pública de la CRT permanecerá abierta hasta el 22 de septiembre.
El regulador busca establecer un marco que permita probar servicios, aplicaciones y modelos de negocio innovadores y obtener evidencia sobre su funcionamiento antes de su eventual incorporación al mercado.


