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La CRT permitirá probar y cobrar por servicios telecom en pruebas regulatorias

La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones propone que empresas y otros participantes puedan experimentar durante un máximo de cuatro años con tecnologías y modelos de negocio que hoy no encajan plenamente en la regulación vigente; incluso, los proyectos podrían comercializar servicios y utilizar espectro temporal.

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Ilustración: Nayelly Tenorio

Nicolás Lucas-Bartolo

La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) estudia un esquema que permitirá probar nuevos servicios, tecnologías y modelos de negocio de telecomunicaciones y radiodifusión bajo condiciones regulatorias especiales y, en determinados casos, comercializarlos y cobrar a usuarios durante el periodo experimental.

El mecanismo, conocido como entorno de prueba y experimentación controlado o sandbox regulatorio, está contemplado en la nueva legislación del sector y ahora la CRT busca definir sus reglas de operación mediante unos lineamientos sometidos a consulta pública.

El proyecto establece que estos entornos podrán utilizarse cuando una innovación enfrente incertidumbre, insuficiencia o ausencia de regulación específica que impida probarla bajo las condiciones ordinarias.

Entre los proyectos susceptibles de utilizar este mecanismo se encuentran tecnologías, productos, servicios, aplicaciones, casos de uso y modelos de negocio que incorporen soluciones nuevas o empleen tecnologías existentes de una manera diferente, una idea que también se valoró en la última presidencia del finado Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

La propia CRT ha identificado como posibles campos de experimentación tecnologías como Open RAN, Internet de las Cosas (IoT), servicios satelitales, esquemas de uso compartido de espectro y soluciones de conectividad para comunidades rurales o insuficientemente atendidas.

Reglas especiales para experimentar

Uno de los principales cambios planteados consiste en permitir que determinados proyectos operen temporalmente bajo condiciones regulatorias diseñadas específicamente para la prueba.

Los lineamientos establecen que la CRT podrá modular, aplazar o sustituir temporalmente determinadas obligaciones regulatorias cuando resulte necesario para realizar el experimento. Durante su vigencia, las condiciones especiales autorizadas prevalecerán sobre la regulación emitida por la propia Comisión que resulte incompatible con ellas.

La flexibilidad, sin embargo, tendrá límites. No podrán exceptuarse obligaciones establecidas en la Constitución mexicana, leyes o tratados internacionales, ni disposiciones relacionadas con competencia económica, protección de datos personales, ciberseguridad, salud y seguridad, derechos de usuarios y audiencias, integridad de las redes o prevención de interferencias.

Los proyectos podrán recibir una autorización inicial de hasta dos años y solicitar una sola prórroga por un periodo máximo equivalente, por lo que un experimento podría permanecer activo hasta cuatro años.

Las pruebas podrán generar ingresos

A diferencia de una prueba exclusivamente técnica o de laboratorio, los lineamientos contemplan que la autorización pueda permitir la oferta, contratación, prestación, comercialización y cobro de los servicios incluidos en el proyecto.

Esto permitiría evaluar no sólo el funcionamiento de una tecnología, sino también su interacción con usuarios y, eventualmente, la viabilidad de nuevos modelos de negocio antes de incorporarlos al régimen regulatorio ordinario.

La autorización experimental, sin embargo, no garantizará que el proyecto pueda continuar operando una vez concluido el sandbox ni otorgará automáticamente una concesión o autorización permanente.

Si el modelo pretende permanecer en el mercado después de la prueba, deberá cumplir con los requisitos establecidos en la legislación y regulación aplicables.

Espectro también podrá entrar al laboratorio

Los proyectos que requieran frecuencias podrán solicitar el uso temporal de espectro radioeléctrico e indicar las bandas, ancho de banda y zona geográfica necesarias para realizar la experimentación. El mecanismo también contempla, cuando corresponda, recursos orbitales.

El acceso experimental al espectro no será gratuito. La CRT determinará la contraprestación correspondiente y solicitará previamente una opinión no vinculante a la Secretaría de Hacienda, además de los derechos que resulten aplicables conforme a la legislación fiscal.

Para autorizar un proyecto, la CRT evaluará factores como su grado de innovación, eficiencia en el uso del espectro, beneficio potencial para usuarios, audiencias y mercados, así como la necesidad de utilizar un sandbox frente al marco regulatorio existente.

El regulador plantea además que la información obtenida durante las pruebas sirva como mecanismo de “aprendizaje regulatorio”.

Los resultados podrán utilizarse posteriormente para modificar, adicionar o derogar disposiciones existentes, o incluso desarrollar nuevas reglas para tecnologías y servicios que actualmente no cuentan con un marco específico.

La consulta pública de los lineamientos permanecerá abierta hasta el 22 de septiembre de 2026.

Periodista de negocios para El Economista, con especialidad en telecomunicaciones e infraestructura. Es licenciado en comunicación y periodismo por la UNAM, con estudios posteriores en el ITESM Campus Ciudad de México, el ITAM y la Universidad Panamericana. Fue colaborador en Grupo Radio Centro, Televisa, El Financiero y Alto Nivel. Ha sido moderador en los congresos internacionales de Futurecom y NexTV Latam; y también es citado en diversos análisis sobre telecomunicaciones y radiodifusión de la OCDE, la GSMA y la ASIET.

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