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Lanzan campaña para evitar venta de cigarros pirata en tienditas de la esquina por ser delito grave
Tras resaltar que uno de cada cuatro cigarros comercializados en México proviene del mercado ilegal, la ANPEC alertó que pequeños comerciantes podrían enfrentar fuertes multas, clausuras del negocio e incluso prisión por vender productos pirata o de contrabando, luego de que esta actividad se elevó a delito grave equiparable al contrabando.

Tras resaltar que uno de cada cuatro cigarros comercializados en México proviene del mercado ilegal, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) alertó que pequeños comerciantes podrían enfrentar fuertes multas, clausuras del negocio e incluso prisión por vender productos pirata o de contrabando, luego de que esta actividad se elevó a delito grave equiparable al contrabando.
“Hicimos una encuesta entre nuestros afiliados y descubrimos que dos de cada 10 no estaban al tanto del cambio en materia de legislación en el país a partir de enero, que coloca el comercializar cigarro pirata como un delito equiparable al contrabando y las consecuencias son muy fuertes”, explicó el presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera.
En entrevista, tras su participación en la mesa “Diálogos desde la Trastienda: El costo del IEPS y su impacto en la tienda de barrio”, puntualizó que las multas podrían superar los 150,000 pesos y alcanzar penas de entre cinco y nueve años de cárcel si se detecta a los responsables dentro de la red de distribución o en actividades comprometedoras.
Para alertar de esta situación a los pequeños comercios o “tienditas de la esquina”, la ANPEC inició con la campaña nacional “Vender cigarros pirata no vale la pena”.
“El que se ignore una ley no te exime de responsabilidad”, acotó Cuauhtémoc Rivera, “no vale la pena arriesgarse por ganar unos pesos más”, añadió.
Subrayó que es “preocupante” el crecimiento de este mercado ilegal, toda vez que uno de cada cuatro cigarros vendidos en México el año pasado fueron ilegales, ya sea piratas o de contrabando.
Lo anterior afectó al consumo legal, que bajó 11.5% en cuatro años, al pasar de 34,080 millones de cigarros en 2021 a 30,160 millones en 2025; además, representó una pérdida fiscal para el gobierno mexicano de alrededor de 13,500 millones de pesos.
Ante esta situación, el presidente de la ANPEC, que agrupa a 250,000 tienditas de barrio, hizo un llamado a las autoridades correspondientes a detener la entrada de cigarros piratas en el país.
“Hacemos una llamada de alerta a que la autoridad no nada más se preocupe en poner las penas que se plantearon a partir de enero, sino que también se preocupe en detener la entrada de los cigarros piratas al país por las fronteras terrestres, marítimas o aéreas, y que antes de castigar a los que puedan caer en la tentación de venderlo, se castigue a los que lo meten por millones al país y hacen sus grandes negocios”, dijo Cuauhtémoc Rivera.
El llamado se extendió a los pequeños comerciantes para que no caigan en la tentación de obtener una mínima ganancia por comercializar este tipo de mercancía ilegal, ya que pueden enfrentar consecuencias más graves. Pidió que en caso de sufrir presiones den aviso a las autoridades.
El pequeño comercio representa el principal canal de abasto de cercanía en el país, con más de 1.2 millones de puntos de venta que cubren 52% de la demanda nacional y generan alrededor de 2 millones de autoempleos, de acuerdo con datos de la ANPEC.
IEPS afecta a ventas de tienditas
En el mismo evento se dio a conocer que el aumento del impuesto a bebidas azucaradas y con edulcorantes no calóricos ya impacta las ventas de las más de 1.2 millones “tienditas de la esquina”, cuyos ingresos han caído entre 15 y 20 por ciento.
“Esto tiene una explicación porque la gente resintió este costo en su bolsillo, por supuesto que las personas dejaron seguramente de consumir, pero lo más grave de todo es que hay un impacto inflacionario y lo hemos visto en las últimas fechas”, expuso el diputado del Partido Acción Nacional (PAN), Héctor Saúl Téllez Hernández.
A partir de 2026, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas azucaradas en México se fijó en 3.08 pesos por litro, mientras que las bebidas con edulcorantes no calóricos pagan una cuota de 1.5 pesos por litro.
El legislador destacó que el impuesto es “una especie de castigo” para el consumo y responde más a fines recaudatorios que de salud pública.
Al tomar la palabra, el presidente de la ANPEC destacó que el precio de las bebidas azucaradas ha aumentado este año entre 1 peso y ocho pesos, en promedio, según la presentación y la marca.
Aseguró que, debido al aumento de precios de los refrescos por el IEPS, los consumidores han reducido la compra de marcas conocidas y las están reemplazando por opciones más baratas, como bebidas artesanales o elaboradas de forma casera.
El problema, subrayó, es que estas alternativas no siempre cuentan con los mismos controles sanitarios que exige la ley ni el mercado.
Aunque reconoció que no existe una cifra precisa sobre cuántas “tienditas de la esquina” han cerrado en lo que va del año por el impacto del impuesto a bebidas azucaradas, comentó que desde noviembre a la fecha alrededor de 44,000 pequeños comercios han dejado de operar en el país.
“Es difícil saber cuántas unidades han cerrado por el IEPS, pero cuando la operación comercial no alcanza el punto de equilibrio, no hay alternativa más que cerrar”, acotó el presidente de la ANPEC, que agrupa a 250,000 afiliados.
Durante el evento se destacó que la recaudación del IEPS se ha quedado por debajo de lo previsto y se han dejado de captar entre 3,000 y 3,500 millones de pesos en los primeros tres meses de este año.
Lo anterior, considerando que la meta anual se ubica entre 70,000 y 75,000 millones de pesos.
En los primeros tres meses la recaudación ascendió a alrededor de 14,400 millones de pesos.

