Estados Unidos podría aumentar hasta en 585% sus exportaciones agrícolas a China, si ambas naciones llevan a la práctica el acuerdo anunciado este viernes por ambos países.

El presidente estadounidense, Donald Trump, destacó que como parte de este acuerdo China comprará productos agrícolas estadounidenses con valor de entre 40,000 y 50,000 millones de dólares.

El aumento de 585% considera como base comparativa la última previsión de las exportaciones estadounidenses de productos agrícolas al mercado chino para el 2019, por 7,300 millones de dólares, según las últimas estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés), calculadas en agosto pasado.

Frente al récord de ventas de productos agrícolas estadounidenses al mercado chino, de 25,695 millones de dólares en el 2014, el monto comprometido significaría un crecimiento del doble en el mejor de los escenarios.

Adicionalmente, el representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer, informó que Estados Unidos y China avanzaron en cuestiones estructurales agrícolas, como en las disposiciones sanitarias y fitosanitarias y aspectos biotecnológicos que facilitarán las exportaciones de los agricultores estadounidenses a China.

En agosto, el USDA había estimado que las exportaciones de productos agrícolas de Estados Unidos a China sumarían 7,500 millones de dólares en el año fiscal del 2020 (finalizado el 30 de septiembre de ese año), 200 millones más que el pronóstico revisado para el año fiscal 2019. El gobierno estadounidense espera que la demanda china de soya continúe restringida por las tensiones comerciales y la prevalencia de la peste porcina africana. Sin embargo, se espera que esta última aumente la demanda de importación de carne de cerdo de China. El acuerdo de la fase 1 con China incluye aspectos estructurales relacionados con la agricultura, la propiedad intelectual y la transferencia de tecnología.

La disputa comercial entre Estados Unidos y China comenzó en marzo del 2018, cuando el presidente Trump anunció aranceles de 25% en las importaciones de acero y de 10% en las de aluminio (con cierta flexibilidad en la aplicación de aranceles por país) usando los poderes presidenciales otorgados bajo la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962.

En julio del 2018, citando preocupaciones sobre las políticas de China sobre propiedad intelectual, tecnología, e innovación, la administración Trump impuso aranceles de 25% sobre 34,000 millones de dólares de importaciones desde China, utilizando la autoridad delegada por la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.

Desde entonces, Estados Unidos ha ampliado la cobertura de las tarifas de la sección 301 a 550,000 millones de dólares de importaciones de China.

A su vez, China ha tomado represalias con aranceles sobre una amplia gama de importaciones estadounidenses, incluidas las de productos agrícolas. En abril del 2018, China recaudó aranceles de represalia de 15 o 25% sobre las importaciones de Estados Unidos, incluyendo 94 diferentes líneas arancelarias alimentarias y agrícolas de Estados Unidos. Estas líneas arancelarias incluyeron principalmente carne de cerdo, fruta y nueces de árbol. En julio del 2018, China expandió el arancel de represalia de 25% a 697 líneas arancelarias en total. Para el 1 de septiembre del 2019, el número de las líneas arancelarias agrícolas estadounidenses con aranceles de represalia chinos aumentaron a 1,053.

Estados Unidos y China acordaron este viernes los lineamientos de un acuerdo comercial parcial, lo que implica el mayor avance en la guerra comercial de 18 meses que ha afectado a las economías de ambas naciones.

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