La Organización Mundial del Comercio (OMC) autorizó este martes a la Unión Europea a que pueda imponer aranceles a importaciones de productos estadounidenses por valor de hasta 4,000 millones de dólares anuales como represalia por los subsidios proporcionados a Boeing.

Inmediatamente, el gobierno estadounidense replicó que tomará contramedidas si la Unión Europea hace uso de ese derecho.

Tras otro arbitraje ligado, la OMC dio en octubre de 2019 la autorización a Estados Unidos para aplicar represalias contra importaciones estadounidenses de productos originarios de la Unión Europea por un valor de 7,500 millones de dólares anuales por los subsidios que Estados miembros de este bloque proporcionaron a Airbus.

En un comunicado, Robert Lighthizer, representante comercial de la Casa Blanca, cuestionó que la resolución de la OMC no tiene fundamento debido a que los subsidios se tratan de una medida fiscal del estado de Washington que ya fue derogada.

“El árbitro de la OMC no tomó en consideración explícitamente la derogación de esa disposición tributaria por parte del Estado de Washington el 1 de abril de este año, limitando su revisión al impacto durante el período 2012-15, al que asignó un valor de aproximadamente 4,000 millones de dólares por año”, argumentó.

La Unión Europea podría comenzar a imponer aranceles de represalia tan pronto como el 27 de octubre.

“Si bien no estamos de acuerdo con ciertos aspectos de su valoración, el punto más importante es que el árbitro no autorizó ninguna represalia por subsidios que no sea la exención fiscal del estado de Washington”, dijo Lighthizer.

“Debido a que el estado de Washington derogó esa desgravación fiscal a principios de este año, la Unión Europea no tiene una base válida para tomar represalias contra ningún producto estadounidense. Cualquier imposición de aranceles basada en una medida que ha sido eliminada es claramente contraria a los principios de la OMC y obligará a Estados Unidos a responder”, agregó.

Lighthizer manifestó que Estados Unidos está decidido a encontrar una solución a esta disputa que aborde los subsidios masivos que los gobiernos europeos han proporcionado a Airbus y el daño a los trabajadores y empresas aeroespaciales estadounidenses.

“Estamos esperando una respuesta de la Unión Europea a una propuesta reciente de Estados Unidos e intensificaremos nuestras negociaciones en curso con la Unión Europea para restaurar la competencia leal y la igualdad de condiciones en este sector”, concluyó.

Ya la Unión Europea ha elaborado una extensa lista de productos estadounidenses sobre los que podría imponer aranceles, incluyendo vino, licores, maletas, tractores, pescado congelado y una gama de productos agrícolas que van desde cebolla deshidratada hasta las cerezas.

Fuentes europeas han dicho a Reuters que la Unión Europea también podría añadir aranceles a otros 4,000 millones de dólares de productos estadounidenses sobrantes de un caso anterior de la OMC, lo que le daría una potencia de fuego similar a la que consiguió Washington con el fallo de la OMC del año pasado.

Combinados, los dos casos conforman la mayor disputa comercial corporativa de la historia.