El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tiene como una de sus principales cualidades sus regulaciones de protección a los trabajadores, destacaron las ministras de comercio de los tres países en un evento virtual para conmemorar el primer aniversario de ese acuerdo comercial.

“El T-MEC es probablemente el acuerdo más pro-trabajador que existe”, destacó Katherine Tai, representante comercial de Estados Unidos.

Tai puso como contexto que el T-MEC incluyó regulaciones con “altos estándares” en el sector laboral y que fue ratificado por 89% de los senadores de Estados Unidos.

Como una de las regulaciones respecto al trabajo, el T-MEC establece un nuevo “mecanismo laboral de respuesta rápida”, que permite que los países soliciten que un panel independiente lleve a cabo una revisión acelerada de una supuesta denegación de libertad de asociación y/o negociación colectiva en instalaciones específicas en ambos países.

Las sanciones por denegar estos derechos incluyen la suspensión del trato arancelario preferencial o la denegación total de la entrada a las mercancías fabricadas en esa instalación. Como parte del proceso, el panel puede solicitar inspeccionar la fábrica en cuestión.

La secretaria de Economía de México, Tatiana Clouthier, refirió que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha dado importancia a “fortalecer el trabajo y tener salarios más competitivos para los trabajadores”.

La administración del presidente estadounidense, Joe Biden, apoyó los altos estándares laborales del T-MEC, por lo que es una parte interesada en dar resultados al respecto, un punto que se podría ponderar en las próximas elecciones de Estados Unidos.

“Los acuerdos comerciales están para establecer condiciones adecuadas para los negocios, pero también para que haya prosperidad para todas las personas”, comentó Mary Ng, ministra de Pequeñas Empresa, Promoción de las Exportaciones y Comercio Internacional de Canadá, en el evento, organizado por Wilson Center.

El T-MEC comprende 34 capítulos, mientras que el TLCAN (su antecesor) está integrado por 22. Esta ampliación en su contenido se debe a que el acuerdo actualizado tiene un mayor alcance, al incluir capítulos nuevos como comercio electrónico, competitividad, Pymes, telecomunicaciones y anticorrupción, entre otros.

Además, Tai comentó que el T-MEC permite la cooperación entre las tres naciones, pero también para resolver las fricciones “en un proceso continuo”.

La colaboración con México y Canadá nos ayuda a enfrentar los desafíos de hoy y a prepararnos para ellos”, dijo.

Clouthier expuso que el comercio trilateral permitió a la región hacer frente de mejor forma a la pandemia de Covid-19, con cadenas de suministro integradas, poniendo como ejemplo que 30% del contenido de las exportaciones mexicanas es de origen estadounidense.

“El comercio se fortaleció de alguna manera y esta alianza ayudó a los tres países a enfrentar los desafíos de otra manera”, dijo.

Mary Ng mencionó que el TLCAN ayudó a triplicar los flujos comerciales en la región desde su entrada en vigor, en 1994, y que la relación comercial actual entre los tres países será “crucial” para la recuperación de sus economías.

Aumentará los salarios en México: USITC

Por otro lado, un informe difundido por la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos USITC, por su sigla en inglés), señaló que el T-MEC influirá para mejorar las condiciones laborales y aumentar los trabajos en MéxicoEl documento refiere que algunas fuentes esperan que el T-MEC, junto con la reciente legislación mexicana que implementa las obligaciones del T-MEC, tendrá un efecto positivo sobre la sindicalización independiente y las tasas salariales en México.

También, de acuerdo con la USITC, en el sector de fabricación de automóviles de México, las disposiciones laborales del T-MEC y los requisitos de contenido específicos de la industria automotriz podrían mejorar las condiciones laborales y aumentar los salarios.

Otra fuente anticipa que el T-MEC puede facilitar la organización laboral y, por lo tanto, impulsar las demandas de seguridad en el lugar de trabajo de los trabajadores, como durante la pandemia de Covid-19.

En retrospectiva, y en cuanto a los niveles del comercio internacional, el tratado de libre comercio entre los tres países (antes TLCAN), ha tenido una pérdida de competitividad frente al resto del mundo, con ciertos altibajos.

Del total de las exportaciones mundiales de productos, la porción de la región del TLCAN se redujo de 13.6 en 2019 a 12.9% en 2020, teniendo su cresta en 2015 en la última década, cuando la porción fue de 14 por ciento.

Al contrario y con datos de la OMC, la proporción de las importaciones se mantuvo igual en los últimos dos años (18.2%).

roberto.morales@eleconomista.mx

kg