Además de captar nuevos capitales extranjeros por 662 millones de dólares durante el primer trimestre del 2021, la industria de autopartes de México se consolidó como el principal proveedor de partes y componentes de vehículos de Estados Unidos, al lograr crecer 0.29 puntos porcentuales en la participación de mercado respecto al volumen del año previo, como reflejo de las oportunidades que ofrece el T-MEC al sustituir importaciones y  la guerra comercial con China, afirmó Alberto Bustamante, director de Comercio Exterior de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

El reto es que México supere los 102,000 millones de dólares en cuanto al valor de producción de autopartes y que en el 2023 pueda posicionarse como el cuarto productor mundial de partes y componentes, despojando a Alemania de dicho sitio, bajo el cumplimiento de las nuevas reglas de origen del Tratado México Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que busca fortalecer al bloque de Norteamérica al sustituir importaciones de autopartes.

Para los próximos dos años, se estima que la inversión extranjera directa en el sector de autopartes en México ascienda entre 5,000 y 8,000 millones de dólares, lo que se traduciría en casi duplicar el monto más alto reportado por la industria en los últimos años, confió.

En conferencia de prensa virtual, el directivo de la INA precisó que México alcanzó la participación de 38.11% como proveedor de autopartes en el mercado estadounidense en el primer trimestre del 2021, cuando al cierre del 2020 tenía 37.82%; mientras que Canadá avanzó a 10.38% de 10.18% que obtuvo el año pasado; China tiene una participación de 10.09% de 9.98%.

“A partir de julio del año pasado (2020) y en los siguientes siete años vamos a tener el incremento en cuanto al sector de autopartes se refiere”, aseguró Bustamante, pues -argumentó- la industria de partes y componentes de vehículos se enfrenta a cuatro oportunidades sin precedente: incremento de contenido regional en el T-MEC; los nuevos acuerdos comerciales que negocia Estados Unidos; la guerra comercial con China y el reto de recuperar el stock que mantenía.

“Éstos son los motivos por los cuales vamos a pasar a los 102,000 millones de dólares anuales en producción de autopartes, que serán 100% en México, desplazando a Alemania, para quedarnos con el cuarto lugar a nivel mundial”.

El directivo de la INA sostuvo que cada día que pasa, Estados Unidos se convierte en un mercado más dependiente del sector de autopartes mexicano, pues -se calcula- que por cada vehículo que se fabrica en ese país se cuenta con un contenido de 5,500 dólares en autopartes mexicanas.

A decir del especialista en comercio exterior, la presencia de México en Norteamérica se fortalecerá con los tratados de libre comercio que pacta Estados Unidos con Europa y Japón, ya que el mercado estadounidense cuenta con un solo proveedor, que es la industria mexicana.

También, dijo, la guerra comercial que comenzó con el presidente estadounidense Donald Trump, con la imposición de aranceles bajo la sección 232 sin tener que consultar a su congreso, le ha sumado a México presencia en el mercado norteamericano.

“Esta guerra comercial bloquea autopartes chinas para que puedan entrar a Estados Unidos, por ende, la única opción que tiene Estados Unidos es México”, explicó Bustamante.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx