En España, las restricciones a la movilidad y a la actividad del sector hostelero provocadas por la segunda ola del Covid-19 vuelven a impulsar el gasto dentro de los hogares. La compra de productos de gran consumo (alimentación, bebidas, higiene y cosmética) creció durante el pasado mes de octubre un 13.6% respecto al mismo periodo del año anterior, según la consultora Kantar Worldpanel.

Lo que eleva el ritmo crecimiento del sector en lo que va de año hasta el 14.3% en valor, según Kantar, que mide consumo de los hogares españoles y, por lo tanto, no recoge en sus estudios el impacto que tuvo sobre el sector la caída de turistas este año.

Si la venta de productos de gran consumo crecía un 3.5% de media antes del Covid (enero y febrero), la fase de abastecimiento multiplicó por cuatro la cifra, hasta el 12.6 por ciento. La evolución del sector tocó techo, como es lógico, durante la etapa de confinamiento (finales de marzo-principios mayo), en la que no había consumo fuera del hogar y las ventas de alimentación se dispararon hasta un 27.5 por ciento.

El ritmo se redujo desde entonces a lo largo de todas las fases de la pandemia. Lo hizo en la desescalada (finales de mayo y junio), manteniendo no obstante un alza del 22.9%; y el crecimiento se redujo a la mitad tanto en la llamada nueva normalidad (julio y agosto) como en la vuelta al cole (septiembre), con incrementos del 10.3% y el 10.8%, respectivamente, lo que seguía siendo un nivel alto frente al periodo prepandemia por el miedo a consumir fuera del hogar.

Ahora, Kantar indica que la tendencia dio la vuelta y está volviendo a crecer, algo que prevé se mantenga durante el resto del año ante la estimación de que se mantengan las restricciones en lo que resta del año y la expectativa de estar ante las navidades más caseras de la historia.

La consultora evitó dar un pronóstico sobre la evolución del sector hasta final de año, ya que indica que ésta dependerá directamente del nivel de limitaciones que se impongan y el ámbito geográfico de las mismas. No obstante, sus cifras muestran que existe una correlación directa entre cómo socializamos en casa y el gasto en alimentación.

En concreto, el incremento de la socialización dentro de los hogares, en detrimento de los bares y restaurantes, impulsó un 60% el crecimiento del delivery y el take away hasta octubre. Esta circunstancia explica, por ejemplo, que durante el mes de octubre, cuando empezaron las restricciones a la hostelería y se empezó a socializar más en las casas, el consumo de marisco creció en 3.8 puntos, y el de jamón ibérico o paté se elevó cerca de un punto.