Alejandro de la Rosa / EL ECONOMISTA

La potencia del sector turístico se desvanece al comienzo del nuevo sexenio. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que el PIB turístico en el periodo enero-marzo del 2019 registró una caída de 0.8%, en su comparación anual, con lo que rompió una racha de 31 trimestres consecutivos al alza.

El componente de bienes disminuyó 0.3% y el de servicios 0.8 por ciento. Del lado del consumo, éste cayó 0.6%, arrastrado por un descenso de 2.8% del gasto que realizan los residentes en el país —que cuenta por más de 80% del consumo total—, que poco pudo ser compensado por el avance de 9.5% del gasto receptivo, aquél que hacen los turistas extranjeros en nuestro país.

Las dos bajas recientes para el mismo periodo ocurrieron en el 2010 (tras la crisis sanitaria por el virus de la influenza) y en el 2011 (luego del cese de operaciones de Mexicana de Aviación: -0.3 y -0.4%, respectivamente. Incluso, para reactivar la actividad en esos años, el expresidente Felipe Calderón decretó en enero del 2011 que ese fuera el Año del Turismo.

A partir del segundo trimestre de ese año inició el periodo de crecimientos, de hasta 7% entre octubre y diciembre del 2015, el cual ya se interrumpió.

Ahora, la industria turística enfrenta su primer año sin acciones gubernamentales de difusión de atractivos, nacional e internacionalmente, luego de la desaparición del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) por considerar que el manejo de sus recursos millonarios era poco transparente.

Otro de los resultados al inicio del año fue que el PIB turístico del primer trimestre disminuyó 0.1% respecto al trimestre previo.

Acerca de dichos resultados, el titular de Turismo, Miguel Torruco, explicó la tarde de este martes en su cuenta de Twitter: La caída de 0.8% del PIB turístico en el primer trimestre de 2019, se da porque en el 2018 éste incluyó el periodo vacacional de Semana Santa y Pascua. En el presente año la recuperación del PIB turístico podrá observarse en el segundo trimestre del presente año.

Por su parte, el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) y la Universidad Anáhuac señalaron en su más reciente Panorama de la actividad turística en México que los resultados alcanzados en los primeros cuatro meses del año reflejan un comportamiento con datos positivos y negativos en un entorno de desaceleración.

“Los factores atrás de esta evolución tienen que ver con una afectación a la demanda internacional por temas de inseguridad y la plaga de sargazo en el Caribe, así como los retos que impone el manejo de estos temas ante la falta de recursos públicos para la comunicación. Del lado del mercado nacional se acusa tanto la inseguridad, como el entorno de falta de certidumbre asociado al inicio del nuevo gobierno”, refiere su documento.

Mayor consumo de extranjeros

Entre enero y marzo, el consumo turístico interior, en su comparación anual, presentó una baja deb 0.6% y su componente interno (consumo efectuado por los visitantes residentes como resultado directo de sus viajes) se contrajo 2.8 por ciento. En ese periodo, las llegadas de turistas a cuartos de hotel sumaron 19.2 millones, que también fue una baja de 4.5%, respecto al inicio del 2018.

Por su parte, el de consumo del turismo receptivo (que es el que realizan los extranjeros en México) tuvo un comportamiento positivo y fue destacado por Miguel Torruco en su red social: Se observa un crecimiento de 9.5% en relación con el primer trimestre del 2018. Esto es porque al turismo receptivo no lo afecta la celebración de las semanas Santa y de Pascua.

Un tercer elemento con el que el funcionario argumentó la baja del PIB fue que “los amparos que enfrentan los grandes proyectos de inversión pública del país han retrasado los flujos de recursos que alientan la generación de empleo remunerado, conteniendo la demanda agregada total de bienes y servicios que genera el consumo turístico interno”.

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