La industria mexicana se encuentra lista para responder de manera competitiva a los retos externos y dispone de herramientas para convertir el mercado interno en auténtico promotor del crecimiento económico, más allá del proteccionismo, afirmó Francisco Cervantes, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).

El líder empresarial pugnó por implementar el “blindaje productivo”, a fin de contener los efectos provenientes de un entorno mundial complejo y responder a los desafíos y rezagos nacionales.

“México dispone de una planta productiva y talento empresarial para responder competitiva y eficientemente a buena parte de los retos que tenemos por delante en materia de empleos dignos, valor agregado, integración de cadenas de valor e incorporación productiva de empresas, sectores y regiones que se han rezagado, cuyo desempeño contrasta con el avance de la economía en su conjunto”, sostuvo.

Sin políticas expansivas de gasto público, endeudamiento o proteccionismo, es momento de poner al mercado interno como el eje principal.

Al respecto, José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), conminó a la creación de una alianza nacional que genere un nuevo programa económico basado en la fortaleza interna para enfrentar el desafío que llega desde el exterior.

“Nuestra nación no debe depender de la decisión de un solo hombre o de los intereses de otra nación. Existen coyunturas que definen el futuro de una nación. México se encuentra en una de ellas. Llegó el momento de modificar la estrategia de política económica; los desequilibrios externo e interno lo imponen”, pugnó de la Cruz.

La Concamin demandó la reindustrialización competitiva, la creación de un piso parejo para los inversionistas y el fortalecimiento de la banca de desarrollo, entre otras, que permitirán la modernización de la planta productiva y la reactivación del mercado interno. “Ése es nuestro proyecto y la razón de ser de nuestra Confederación”. El especialista económico llamó a ser sereno y objetivo, reconocer que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte puede llegar a su fin. “No es la terminación del intercambio económico de la región, pero sí el inicio de la construcción de otro marco legal para la interacción en la región”.

Francisco Cervantes mencionó que México debe pasar del crecimiento lento y supeditado a factores externos, a un desarrollo que dependa más de los factores internos y del esfuerzo propio.

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