La mejor política pública para eliminar la pobreza y reducir la desigualdad es el empleo, no los programas asistenciales ni las prebendas y mucho menos el uso político de los recursos, advirtió el sector privado.

Rumbo al tercer y último debate de los candidatos presidenciables, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), sostuvo que la mejor forma de combatir la pobreza es a través de la inversión pública, que derivará en incentivo de la privada y como resultado se crearán los empleos.

Existen cerca de 6,000 programas asistenciales y hasta la fecha no han tenido un efecto importante en la reducción de la pobreza, aseveró.

Luis Foncerrada, director del CEESP dijo que  la mejor herramienta para reducir la pobreza es la creación de empleo, pero esta depende de la inversión como origen principal de puestos de trabajo duraderos.

En su mensaje semanal, el organismo aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) conminó a que los candidatos consideren estos escenarios y señalen si están de acuerdo con la afirmación de que el empleo es la mejor forma de reducir la pobreza y cuál sería su propuesta para incentivar la inversión privada y pública.

“Un aumento en la inversión productiva propicia un mayor avance de la economía y por lo tanto una mayor capacidad de generación de empleos. Ejemplos claros son países como China e India, que en los últimos 17 años con niveles de inversión equivalente a 42% y 33% del PIB, reportaron tasas de crecimiento promedio anual de 9.2% y 7.1%, respectivamente”.

Contrario a nuestro país, agregó, reporta una tasa de crecimiento promedio de 2.5% con una inversión de 20.5% del PIB. En este contexto, para lograr que nuestro país tenga un avance de 4% por año, sería necesaria una inversión equivalente a 25% del producto.

Para el sector privado, el reducir los niveles de desigualdad, que es un problema adicional a la pobreza, requiere en buena medida de un entorno de igualdad de oportunidades para todos los mexicanos, con el objetivo de que tengan acceso a un sistema educativo de calidad sin problemas de discriminación económica o racial, que vaya acompañado de la posibilidad de acceso a la tecnología, además de poder contar con un sistema de salud eficiente.

En un entorno de esta magnitud, los candidatos a la presidencia deberán plantear propuestas claras que definan su posición respecto a la posible política tributaria a seguir con el objetivo de enfrentar las necesidades sociales.

En los años recientes la asignación de los recursos públicos no ha sido la mejor, de hecho, durante 2017 según el Sistema de Cuentas Nacionales de México, el gasto público tuvo una incidencia negativa en el PIB, es decir le restó crecimiento, dijo.

Esto refleja en buena medida la ineficiencia en la asignación de los recursos; la caída en la inversión pública fue la principal fuente de este comportamiento.