Revés judicial al taxi en Barcelona, mientras Uber y Cabify sonríen. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) suspendió cautelarmente varios artículos del reglamento del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) que regula la actividad de los vehículos de alquiler con conductor (VTC), entre ellos el que fija un lapso obligatorio de una hora entre la contratación y la prestación efectiva de este servicio. Dicho reglamento fue aprobado el pasado 21 de mayo y supuso la salida de Barcelona de empresas como Uber, al considerar que esa obligación hacía inviable su servicio.

El TSJC también decidió suspender el registro electrónico de la AMB, a través de la cual las plataformas de transporte tienen que comunicar los servicios que tienen previsto prestar acreditando su contratación previa. Esta última exigencia está recogida a nivel nacional en la ley de transporte aprobada por el gobierno de Pedro Sánchez.

Según precisa el auto del citado tribunal, al que ha tenido acceso CincoDías, la necesidad de hacer la reserva anticipada de una hora "es contraria a la libertad de empresa y discriminatoria frente a los servicios del taxi prestados previa llamada telefónica o mediante una aplicación informática", como pueda ser la de Free Now (antigua Mytaxy). 

El auto, que supone un duro contratiempo para Ada Colau, añade igualmente que esos preceptos del reglamento "no parece que sean compatibles con la libertad de establecimiento y con la prohibición de adoptar medidas que puedan entrañar una ventaja o ayuda (en este caso indirecta) a uno de los sectores implicados, como es el del taxi".

Un peligro que "existe", en opinión del TSJC, si se analizan las consecuencias económicas que pueden derivarse de las restricciones analizadas. "Máxime tratándose de restricciones añadidas sobre un sector empresarial que en un corto periodo de tiempo deberá renunciar a la prestación de servicios urbanos o metropolitanos y que con regulaciones como las que vamos a suspender cautelarmente, podría colapsar definitivamente antes de tiempo".