La industria automotriz mexicana advirtió que “relajar” o proceder a la regularización de los llamados autos “chocolates”—que en su mayoría son robados y contaminantes— afectaría más al “ya débil” mercado interno, por lo que no debe ser usado como una bandera política de atracción de votos.

El candidato de la Alianza Todos por México, José Antonio Meade, se comprometió con los sonorenses a que si resulta Presidente de México regularizará los llamados autos  “chocolate”, a fin de  dar certidumbre a los propietarios.

El reclamo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) es que en cada época electoral, el tema de regularizar vehículos “chatarra”, los cuales circulan principalmente en la frontera norte, se vuelve una bandera política para captar votos.

La administración de Enrique Peña se ha caracterizado por “poner orden” a la ola creciente que dejó el gobierno panista que permitió  la apertura indiscriminada de vehículos usados procedentes de Estados Unidos –en su mayoría siniestrados e ilegales-, al grado de que el ingreso de los chocolate eran 2.5 veces más que la venta reportada por la industria, a febrero del 2018, la importación equivale a 10.4% de las ventas totales.

A pesar de las presiones de gobernadores como Chihuahua, Zacatecas y Tamaulipas para regularizar los autos importados, la Secretaría de Hacienda no ha cejado en flexibilizar las reglas, lo cual es aplaudido por la industria que genera inversiones y empleos en México.

El candidato del PRI dijo  durante un evento en Sonora: “Tenemos que ser creativos en proponer soluciones, lo que hemos planteado es que vale la pena hacer un esfuerzo de regularizar  con inteligencia y con cuidado, respetando la seguridad y el medio ambiente  y privilegiando la certeza en las familias”.

Desde el 2011 y hasta marzo del 2019 se mantiene vigente un decreto de reglas para la importación de vehículos usados procedentes de Estados Unidos y Canadá, el cual considera aspectos como la seguridad (de que no sean ilegales); el cuidado del medio ambiente (cuya antigüedad debe ser menor a 8 años); que cumpla con certificado de origen y condiciones físico mecánicas.  

Los términos actuales del decreto han permitido regular la importación de vehículos, disminuyendo la entrada de chatarra que entre 2006 y 2008 sobrepasó la venta de unidades nuevas y que para este 2018 se estima representará sólo el 8% se la venta de automotores de agencia, dijo la AMDA.

Guillermo Prieto, presidente de la AMDA, afirma que México tiene el potencial de comercializar por arriba de 1.8 millones de vehículos ligeros nuevos al año, sin embargo, el año pasado cerró con la venta de 1.5 millones de unidades.