La refinería Ingeniero Antonio Dovalí Jaime, que se encarga de más de 20% de la refinación realizada por Petróleos Mexicanos (Pemex), sufrió a las 11 de la mañana del lunes una interrupción de energía eléctrica, paralizando la operación de esta planta ubicada en Salina Cruz, Oaxaca.

La paraestatal informó mediante un comunicado que como medida de seguridad fueron puestas fuera de operación las plantas de proceso de este centro de trabajo.

Gracias a la medida de emergencia, una fracción de los líquidos derivados del petróleo no concluyeron su proceso de refinación y fueron enviados a quemadores internos del complejo, procedimiento obligatorio en estos casos.

No hay daños a las instalaciones ni riesgo para la población , afirmó Pemex tres horas después, sin especificar el monto de la pérdida en productos desperdiciados.

La Refinería Ingeniero Antonio Dovalí Jaime procesa petrolíferos, principalmente diésel y diesel marino, abasteciendo la demanda de combustibles del litoral del Pacífico.

Diariamente refina 330,000 barriles de crudo, que equivalen a 21.4% del total que se refina diariamente en los seis complejos operados por la subsidiaria Pemex Refinación, mismo que asciende a 1 millón 540,000 barriles por día.

Protección Civil del estado de Oaxaca aseguró que a simple vista se apreció la aparición de una nube de humo negro sobre la refinería, en cuyo interior viven 4,000 personas entre trabajadores y funcionarios de la planta.

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