La tragedia los agarró con los dedos en el marco de la puerta. Literalmente, la sacudida del sismo fue para VIEM el banderazo de salida de un proyecto largamente acariciado y probado: construir vivienda emergente sustentable con Polietileno Tereftalato (PET) para las personas más necesitadas.

Leonel Sahori Gámez, encargado de Relaciones Públicas de Viviendas Emergentes (VIEM), asociación civil queretana sin fines de lucro, narra a El Economista que con la irrupción del terremoto del pasado martes 19 de septiembr y la pérdida de vivienda que sufrieron miles de personas en el centro de México, VIEM decide detonar este proyecto de construir vivienda para la población damnificada, usando una técnica y un modelo constructivo que ya está probado y que es asequible y sustentable.

El relacionista explica que la respuesta que han tenido en la recolección de este material en los 21 centros de acopio que han instalado en Ciudad de México, Naucalpan, Toluca, Interlomas, Querétaro, Pachuca, Cuernavaca, Jojutla y Cholula “es brutal”, principalmente en los centros de acopio de Parque España, Ibero Santa Fe y Plaza Reforma 222.

Sahori Gámez revela que el apoyo de la gente ha rebasado sus expectativas. Dice que ya perdieron la cuenta de la cantidad de botellas de PET que han recibido, podrían ser cientos de toneladas, “ya que la respuesta ha sido brutal, tanto de los ciudadanos como de algunas empresas. La firma Zoé Water, por ejemplo, ha comprometido 30,000 botellas al mes y estamos en tratos con otras que podrían donar aún más, hasta 9,000 botellas por día”. Sin embargo, frente a la tarea de la reconstrucción se necesitarán mayores cantidades de PET, señala.

El modelo constructivo

Una casa VIEM mide entre 60 y 64 metros cuadrados y es altamente resistente y térmica, además de sustentable, ya que cuenta con sistema de captación de agua; puede durar de dos a cinco años sin mantenimiento y hasta 30 años con mantenimiento. Aun así, estas unidades de vivienda son temporales, de allí que se denominen emergentes, pues funcionan mientras que las familias pueden reunir capital para reconstruir su vivienda definitiva, precisa Sahori Gámez.

Rafael Salas, fundador de Liderazgo Joven, una asociación aliada de VIEM en esta cruzada de reconstrucción, explica que para construir una casa VIEM se necesitan 80 botellas por metro cuadrado de muro, es decir, alrededor de 15,000 botellas por casa.

La técnica de este modelo constructivo es muy sencillo: se rellenan las botellas con arena, grava o caucho y con ellas se forman los muros que luego se enjarran y se aplanan con cemento. VIEM quiere aprovechar los escombros de las casas derrumbadas para rellenar las botellas. Por eso es muy importante que la botella esté en buen estado, sin aplastar y conservando su tapa. Una casa VIEM es ligera y segura, afirman, y no requiere una cimentación profunda.

David García, cofundador de VIEM, asegura a través de un video en su cuenta de Facebook VIEM MX que las viviendas son antisísmicas, impermeables y aislantes, que permiten protegerse de la intemperie, y aclara que tienen un carácter temporal, para paliar la emergencia, ya que mucha gente está durmiendo en la calle, o sobre los escombros de sus casas, y no quieren abandonar sus terrenos por temor a la rapiña.

Informa que Protección Civil está haciendo las pruebas de seguridad correspondientes y están a la espera de que las autoridades capitalinas les otorguen los permisos correspondientes para comenzar a construir.

La tarea que viene

Leonel Sahori Gámez informa que la etapa de la reconstrucción podría comenzar en las primeras semanas de octubre, y para ello lanzarán una convocatoria que una manos para rellenar botellas y construir las casas.

“Se necesitarán, a partir de la siguiente etapa, voluntarios para rellenar botellas y para ir a colocarlas en los muros de las viviendas destinadas a quienes lo perdieron todo”. Detalla que comenzarán a construir en Jojutla, Morelos, y en San Gregorio, Xochimilco, lugares donde los daños fueron severos y la población es más pobre.

VIEM solicita apoyo de los gobiernos de la Ciudad de México y de Morelos, para instalar centros de almacenamiento, que presten terrenos o bodegas donde colocar las toneladas de PET que vayan llegando, así como transporte para el acarreo del material a las zonas de construcción.

La convocatoria para rellenar botellas se hará pública a través de las redes sociales Facebook VIEM MX y Liderazgo Joven y en Twitter @viviendaspet. Se hará en espacios públicos y podrán participar niños, jóvenes y adultos, previa capacitación; en cambio, para la construcción de las viviendas se requerirá que los voluntarios tengan una mayor condición física y una actitud responsable, precisa Gámez.

Twitter: @PacoDeAnda_C