A dos años de su formación, la Agencia de Seguridad Energética y Ambiental (ASEA) buscará que el Congreso apruebe la conformación de un fideicomiso similar al de las Comisiones Reguladora de Energía (CRE) y la Nacional de Hidrocarburos (CNH) para administrar los ingresos que obtiene por cobro de derechos a regulados y pueda después invertirlos en su propia gestión, con el fin de avanzar hacia la autonomía que requiere un regulador de su tamaño.

Por ejemplo, la CNH arrancó el 2017 con 960 millones de pesos adicionales a los 320 millones que se le asignaron en el presupuesto, gracias a que cuenta con un fideicomiso de este tipo.

Carlos de Regules, director ejecutivo de la ASEA, explicó que el mayor reto que enfrenta este organismo es que cuenta con una legislación creada previa a la de la reforma energética, por lo que tiene leyes sin reglamentos que dificultan su ejercicio, que consiste en la supervisión ambiental de todos los proyectos energéticos del país.

Tenemos 11 leyes elaboradas previamente, para otro contexto, por lo que necesitamos una reingeniería legal para adaptarnos al ritmo en que avanza este sector , dijo durante la presentación del estudio La gobernanza de los reguladores: impulsando el desempeño de los órganos reguladores en materia energética en México elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. El organismo internacional hizo 24 recomendaciones a los reguladores del sector energético en materia de gobernanza gestión a través de redes , que se basan en la coordinación y planeación entre los tres, así como en la captación de recursos humanos. El comisionado presidente de la CRE, Guillermo García Alcocer, detalló que junto con la ASEA y la Secretaría de Energía se creará una ventanilla única para la simplificación de trámites, ya que aspectos como la evaluación de impacto social o las manifestaciones de impacto ambiental se traslapan con las solicitudes de permisos y obstaculizan el avance de proyectos.

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