El gobierno chileno oficializó la decisión de ampliar a un quinto y sexto pago el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), luego de la polémica que se generó a fines de agosto entre los ministros de Hacienda, Ignacio Briones, y de Desarrollo Social, Karla Rubilar.

Según un decreto publicado por el Diario Oficial, el Ejecutivo tomó la determinación debido a la situación sanitaria y económica que afecta al país. La Ley que creó el IFE establece la posibilidad de ampliar el subsidio más allá de los cuatro pagos iniciales.

El Ejecutivo justificó la decisión en el hecho de que al 10 de septiembre un 35% de la población del país se encontraba en cuarentena o con medidas de confinamiento debido a la pandemia del coronavirus. En el caso del quinto y sexto pago, se realizará por un monto equivalente al 70% y al 55% del beneficio.

La postulación para recibir el quinto pago se realizará hasta el 7 de octubre, mientras que los aportes adicionales se pagarán a más tardar el 31 de octubre, según lo determina la Ley. De esta forma, el presidente Sebastián Piñera anunció el plan por 2,000 millones de dólares para subsidiar la recuperación o creación de empleos perdidos.

El gobierno pagará hasta el 50%, con un tope de unos 317 dólares, de los salarios de los trabajadores recién contratados y cubrirá hasta unos 200 dólares del salario de los empleados que se reincorporen a sus puestos tras un periodo de suspensión por una ley de protección del empleo, lanzada por el gobierno en abril para contrarrestar el efecto de la pandemia.

El paquete, que extenderá sus beneficios por hasta seis meses y busca crear un millón de nuevos puestos de trabajo, es la más reciente ronda de estímulos destinados a revitalizar la debilitada economía del mayor productor mundial de cobre. (con información de Reuters)