El deseo de que los atractivos turísticos de México ocuparan un sitio relevante a nivel internacional y atraer la atención de los turistas surgió en hace 19 años como una gran necesidad.

Los escasos recursos con los que contaba el país para la promoción internacional y la tendencia descendente de turistas que se presentaba en ese momento ocasionaron que el 11 de enero de 1999, Óscar Espinosa Villarreal, secretario de Turismo, se reuniera con el residente Ernesto Zedillo para plantear la creación de un organismo dedicado a esa actividad.

“Era imperativo tomar decisiones de fondo y no se veía nada mejor que hacer lo que otros países habían experimentado con éxito, creando un Organismo Mixto responsable de la promoción turística financiado, además, con recursos derivados de la propia actividad, lo que le daría sustentabilidad y estabilidad en el largo plazo”, recordó el funcionario en una colaboración periodística.

En dicho encuentro también presentó un cuadro donde mostraba que mientras Singapur, Canadá, el Reino Unido o España disponían de montos que fluctuaban entre los 70 y 90 millones de dólares al año, en México se dispuso de 21 millones el año anterior, cifra 68% inferior a la correspondiente a 1994. Y lo convenció, por lo que junto con Javier Vega iniciaron un detallado análisis de la Canadian Tourism Comission, que daría forma al Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) en donde habría participación del gobierno federal, estatal y de empresarios.

El 19 de mayo de 1999, finalmente se publicó el decreto de su creación. Luego de unos meses para atender los temas legales, entró en operación bajo la batuta del propio Javier Vega.

Desde entonces, por sus oficinas han pasado diversos directores, entre ellos, María Elena Mancha, Francisco Ortiz, Magdalena Carral, Óscar Fitch, Gloria Guevara (que fue la única secretaria de Turismo que a la par dirigía el consejo), Rodolfo López Negrete o Lourdes Berho.

La misión que marcó su trabajo fue promocionar integral y competitivamente a México, con sus productos y destinos, en los mercados nacional e internacional, a través del trabajo conjunto entre todos las y los actores de la actividad turística.

Las diferentes gestiones no se han librado de polémicas. Se ha criticado, en algunas etapas, un uso discrecional de los recursos millonarios que se tienen (este año sumarán unos 5,500 millones de pesos) y una toma de decisiones sin consenso. Se ha criticado que los recursos que pagan los turistas extranjeros no se entregaban a tiempo para realizar las campañas requeridas y demás.

Sin embargo, el incremento de los flujos turísticos está más allá de ser un dato estadístico, como efecto, hoy el turismo representa 8.8% del PIB nacional y aún está lejos del nivel que puede alcanzar, consideran empresarios relacionados con la actividad.

Uno de ellos, que prefiere no difundir su nombre, comentó: “Ahora se puede criticar si funcionan o no los grandes eventos como F1, NFL, el espectáculo del Cirque du Soleil, las cartas en video que se han mando a más de 12 países o todos los patrocinios hechos. También si no ha habido la suficiente transparencia, sí, pero también están los resultados. Creo que el CPTM debe seguir luego de una revisión a fondo”.

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