El presidente de Brasil, Michel Temer, anunció una reducción de 13%, 0.46 reales (0.12 dólares) en el precio del litro del diesel durante los próximos 60 días, con la intención de sosegar la huelga que desde la semana pasada mantienen miles de camioneros en todo el país por el aumento de los precios de los combustibles.

En un mensaje televisivo la noche del domingo, Temer aseguró que después de los 60 días, el diesel apenas tendrá reajustes mensuales, y no diarios como hasta ahora.

El presidente brasileño también explicó que implementará la medida provisional que permitirá que los camiones que estén vacíos no tengan que pagar los peajes en las carreteras del país.

Las medidas se suman a las anunciadas el pasado jueves por el gobierno y la petrolera estatal Petrobras, para intentar satisfacer la demanda de los miles de camioneros, cuya huelga ha paralizado al país.

El gobierno se comprometió a eliminar uno de los impuestos sobre el diesel, mientras que Petrobras anunció una rebaja de 10% en su precio en las refinerías durante 15 días.

Esas concesiones del gobierno y Petrobras no contentaron a los camioneros, que mantuvieron la huelga.

El anuncio “sugiere un mayor riesgo de que el gobierno interfiera nuevamente en los asuntos de Petrobras o los obligue a volver a subsidiar al mercado”, dijo Allen Good, analista de Morningstar.

Petrobras subsidió por años los precios de los combustibles, lo que elevó su deuda, política que el actual presidente ejecutivo, Pedro Parente, ha tratado de revertir. Eso contribuyó a las alzas de los precios del diesel, uno de los motivos de la huelga.

Las acciones de Petrobras se hundieron el lunes más de 9% luego de los ajustes del gobierno brasileño.

Medidas compensatorias

El ministro de Hacienda, Eduardo Guardia, advirtió que si los precios globales del diesel caían en los próximos meses, el gobierno podría optar por reducir los subsidios.

Guardia dijo que el gobierno rebajaría su gasto en 3,800 millones (1,017 millones de dólares) de reales para compensar en parte los costos de los subsidios —que podrían llegar a 9,500 millones de reales (2,600 millones de dólares) este año—, y evitar incumplir el objetivo presupuestario del 2018.

También tendrá que subir los impuestos para compensar una pérdida adicional por 4,000 millones de reales por las exenciones tributarias al diesel, con el fin de evitar violar las normas presupuestarias.

Guardia dijo que eso sería compensado en parte por un alza en los impuestos sobre las nóminas salariales, pero además necesitaría más medidas fiscales.

Además, el gobierno implementará un impuesto variable sobre las importaciones de diesel que entrará en vigencia siempre y cuando los precios globales caigan por debajo de los referenciales locales, para proteger la competitividad de Petrobras, añadió.

Alto a las protestas

La asociación de camioneros que organizó la huelga instó a los trabajadores a regresar a sus labores después de que el gobierno cedió a sus demandas, mientras que la gerencia de Petrobras pidió a sus empleados que no realicen una huelga planificada para este miércoles.

Sin embargo, el jefe del Gabinete, Eliseu Padilha, dijo que el lunes en la mañana aún había 557 concentraciones de camioneros en huelga, pese a las medidas anunciadas el domingo, y advirtió que la normalización de la actividad será lenta.

“Nuestra mayor preocupación es la normalización del suministro tan pronto como sea posible”, dijo a la prensa Padilha en el Palacio Presidencial después de reunirse con otros ministros para hacer frente a la crisis provocada por la huelga de los camioneros, que llegó el lunes a su octavo día.

Grupos agrícolas advirtieron que la producción y exportación de insumos como el café y la soya bajarían si se mantenía el bloqueo de carreteras.

La agrupación ABPA dijo que unos 64 millones de pollos murieron de inanición y que hasta 150 plantas de procesamiento porcino y avícola paralizaron su actividad. (Con información de Reuters y Valor Económico)