México envió un fuerte mensaje a sus socios comerciales, “este gobierno no le va apostar al dumping social, a salarios bajos como soporte de competitividad. Hay una política decidida de recuperación de los salarios mínimos”.

En entrevista con El Economista, el presidente de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), Andrés Peñaloza Méndez, expuso que, si bien hay un compromiso de gobierno por mejorar los salarios y el poder adquisitivo de los trabajadores, también es cierto que se mandó un mensaje muy claro “hay un cambio de estrategia en materia política comercial, pero tampoco sería un exceso quienes piensen que fue una concesión coyuntural y que entonces, ya el próximo año cambiará la política de los salarios mínimos, no, es realmente una política de gobierno, que además responde a los verdaderos precursores, que a mi juicio son los movimientos sindicales, incluso empresas que aún queriéndolo no podían incrementar sus salarios, porque había una política de Estado de tope salarial”.  

Añadió que las negociaciones del T-MEC ayudaron a fortalecer el ambiente y la consciencia de que ya no sólo es una cuestión de deuda histórica de carácter social, “sino una necesidad económica, porque digamos, el modelo, la matriz con que se quiere trabajar en materia de política económica, implica un crecimiento incluyente que garantice realmente el bienestar de los hogares de las familias de los trabajadores. Entonces, sí hay un cambio en ese sentido, hacia el interior y hacia el exterior”.

El 16 de diciembre se dio a conocer el incremento de 20% al salario mínimo, mismo que a partir del 2020 será de 123.22 pesos diarios. Tras reconocer que “la negociación fue intensa”, comentó que hubo ingredientes nuevos, entre ellos, el hecho de que se haya ampliado el grupo de actores interesados en el tema de los salarios mínimos. “Es decir, no sólo las organizaciones representaron la instancia tripartita del Consejo de Representantes de Conasami, sino que se multiplicaron propuestas, muchas de ellas técnicamente en términos muy razonables de especialistas, de organizaciones civiles, de sindicatos y de organizaciones patronales que no necesariamente tienen representación en la instancia tripartita”.

Peñaloza Méndez comentó que hay gran apertura, a pensar de que hay quienes siguen “reeditando viejas ideas de temor de que los salarios van a desatar la inflación, el caos económico, el desempleo, la informalidad; aunque cada vez están más reducidas”.

Hay un nuevo elemento, con el que “caminaremos de manera paralela”, los empresarios asumieron el compromiso de buscar una recuperación salarial, y “tomar un camino más rápido para llegar hacia la línea del bienestar familiar, eso es novedoso. Creo que le va a dar mayor certeza hacia el rumbo que se quiere dar a la política salarial”.

El compromiso es pagar, por lo menos, dos salarios mínimos e invitaron a aquellas empresas que están en condiciones y que quieren sumarse, “porque de esta manera vamos a llegar más rápido a la línea del bienestar familiar. Eso me parece extraordinario porque en este periodo, por lo menos dos o tres instituciones plantearon la posibilidad de no concentrar la fijación en diciembre sino hacer algo intermedio”.

Los nuevos compromisos

El presidente de la Conasami comentó que existen nuevos compromisos, entre los que se encuentran “seguir discutiendo la revisión del listado de profesiones y el del resto de las 59 categorías; establecer un salario mínimo para los jornaleros agrícolas e incluir el salario mínimo para los y las trabajadoras del hogar”. Por ahora, se dejó el tema, porque “aún hay temores, resistencias, algunas legítimas, otras en la medida que no se transparenten y se dialoguen abiertamente, no podríamos calificarlas. En la vida democrática a la que se aspira, sobre todo en esta 4T pues es que cualquier asunto, por espinoso que sea, hay que dialogarlo abiertamente”.

Además, el objetivo es llegar a la línea de bienestar, “el gobierno adoptó este indicador que además fue elaborado por el Coneval e incluso se generará una canasta básica asociada a los salarios mínimos. “De hecho, hay todo un planteamiento a nivel institucional de revisar los índices nacionales de precios al productor, al consumidor, las canastas básicas e incluir la laboral”.

[email protected]