Abertis en consocio con el fondo GIC compró el 70% de las autopistas que tiene Goldman Sachs en México. La empresa española desembolsará 1,500 millones de euros y sellará el acuerdo en el primer trimestre de 2020 lanzando una Oferta Pública de Adquisición (OPA).

Abertis aterriza en México y da un paso más en su estrategia de crecimiento internacional. Dos años después del primer intento, el grupo controlado por ACS y Atlantia se salió con la suya. Abertis en consorcio con el fondo soberano de Singapur (GIC) logró hacerse con una participación mayoritaria, del 70%, en la Red de Carreteras de Occidente (RCO), que estaba en manos de Goldman Sachs.

Bajo este acuerdo Abertis adquirirá a Goldman el 50.1% de RCO y liderará la compañía y GIC tendrá un 19.9 por ciento. Abertis pagará "cerca de 1,500 millones de euros, sujeto a la aprobación de las autoridades regulatorias y otras condiciones habituales en este tipo de operaciones", reza el comunicado remitido por la empresa española a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El Enterprise Value (EV) total de la operadora mexicana asciende a 5,000 millones de euros, aproximadamente. Abertis, que cuenta con un abultado endeudamiento, ha indicado que financiará la operación "mediante una combinación de efectivo disponible y préstamos ya existentes".

Abertis y GIP lanzarán una OPA

El 30% restante de RCO está actualmente en manos de inversores y gestoras de fondos de pensiones mexicanos (Administradoras de Fondos para el Retiro o AFORES). De hecho, el cierre de esta operación tendrá lugar durante el primer semestre de 2020 mediante una oferta pública de adquisición (opa) con la que tanto Abertis y como GIC incrementarán su participación como máximo en un 6 por ciento. Tras el cierre de la compra, las magnitudes de RCO consolidarán globalmente en las cuentas de Abertis.

La compra de la que es una de las mayores operadoras privadas de autopistas en México es el primer gran movimiento de Abertis desde la llegada a su accionariado de ACS y de Atlantia, en 2018, tal y como publicó ayer El diario español Expansión. Además supone todo un reto para Abertis que en 2017 se interesó por este activo, cuya venta fue suspendida.

Con esta adquisición, Abertis asegura que "demuestra su capacidad para sustituir la futura pérdida de ingresos derivados de la finalización de concesiones como las españolas AP-7 Tarragona-Alicante y AP-4 Sevilla-Cádiz- que a finales de este año concluyen el contrato de concesión y vuelven al Estado- por otros activos con sólidas perspectivas de futuro". Según los cálculos de la empresa, los nuevos activos mexicanos habrían aportado a su ebitda cerca de 375 millones de euros en 2018. El ebitda ajustado excluye provisiones de capex de mantenimiento (no caja) y elementos no recurrentes.

Entrada en México

José Aljaro, consejero delegado de Abertis, ha mostrado su satisfacción por este anuncio y ha afirmado que "esta compra supone una importante operación de crecimiento para Abertis, con la entrada en un país que ofrece una apuesta por la colaboración público-privada. La operación ha sido posible gracias al apoyo de nuestros accionistas, Atlantia, ACS y Hochtief".

RCO cuenta con cinco concesionarias (Farac, Coviqsa, Conipsa, Cotesa y Autovim) que gestionan 8 autopistas y suman 876 kilómetros en total. La red de autopistas de RCO es una de las más importantes en México y conforma el eje vertebral de las vías de comunicación en la región centro-occidente del país, conectando el principal corredor industrial del país (El Bajío) y sus dos mayores ciudades (Ciudad de México y Guadalajara).

Abertis reconoce que este proyecto representa "la adquisición de activos de excelente calidad y con gran encaje estratégico para el grupo, a los que aportará su know-how y capacidad de desarrollo industrial. Abertis suma cerca de 900 kilómetros a su red, que alcanza así cerca de 9,500 kilómetros de autopistas de gestión directa. Además, contribuye a la extensión de la vida media de la cartera de concesiones de la compañía".