Luego de que Morena disminuyó curules en la Cámara de Diputados en la pasada elección, el sector empresarial vaticinó que habrá mayor certidumbre en la economía en los próximos años, debido a que el presidente Andrés Manuel López Obrador perdió fuerza y se le dificultará plantear reformas a la Constitución.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), organismo aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) indicó que durante el segundo periodo para gobernar en México, el jefe del Ejecutivo "tendrá que adecuar su forma de gobernar y hacerlo de forma positiva, sería bueno para el país", señaló.

A través de su análisis semanal, el organismo privado destacó que México se encuentra en una posición privilegiada para la recuperación económica, que no debe desperdiciarse. Incluso, el mismo presidente lo reconoció en días pasados cuando expresó que "México tiene una situación muy especial en la actualidad, pues es uno de los países que tiene más oportunidades para la inversión nacional y extranjera".

"Los resultados muestran que, si bien el partido en el poder con sus aliados mantuvo la mayoría absoluta (250 más 1), en la Cámara de Diputados perdió un número importante de curules", dijo el sector empresarial.

Este resultado, abundó, debilita de alguna manera el poder en la legislatura del Ejecutivo. Por sí solo, Morena no llegará a dicha mayoría y tendrá que volver a depender de sus aliados, los partidos del Trabajo (PT) y el Verde (PVEM) para lograrla, quienes probablemente no serán tan incondicionales como hasta ahora han sido.

No obstante, el CEESP a cargo de Carlos Hurtado consideró que el presidente López Obrador podrá tener control de las decisiones sobre el presupuesto, lo que es muy importante. El Ejecutivo tendrá que negociar con el PT y el PVEM mediante concesiones en el mismo presupuesto y en otros campos. Incluso es posible que en ocasiones la fracción del partido del gobierno habrá de negociar con otros partidos diferentes a sus aliados, principalmente Movimiento Ciudadano y PRI.

"El poder del gobierno federal sí se verá restringido en materia de modificaciones a la constitución, que requieren de mayoría calificada en la cámara baja (334 de 500 votos). Para llegar a dicha mayoría en la cámara baja se requeriría la cooperación de parte de los diputados del bloque opositor; en el mejor de los casos Morena y sus aliados necesitarían entre 36 y 44 (tomando como referencia el mínimo y máximo estimado) diputados de la oposición", afirmó el sector empresarial.

A decir de los analistas privados, el logro de la mayoría calificada en ambas cámaras definitivamente se complica con el resultado electoral en la de diputados. Es probable entonces que ello impida las reformas constitucionales en lo que resta de la administración. Esto representa un golpe importante para el Ejecutivo, en tanto que se reduce de manera significativa su posibilidad de controlar decisiones trascendentales al aumentar los contrapesos políticos, explicó.