Gabriel Sosa Plata lleva un mes como director general de Radio Educación. Es uno de los especialistas en radiodifusión y telecomunicaciones más respetados de México, y por su conocimiento y contactos en ambas industrias también podría dirigir un medio de medios públicos como el que tanto anhela construir Andrés Manuel López Obrador a partir de marcas como el Imer, Canal Once, Canal 22 y todo reforzado con la infraestructura y contenidos del SPR.

Sosa Plata confía en la palabra de López Obrador de que utilizará a los medios públicos como agentes promotores de las libertades, la inclusión, la diversidad y abiertos a divulgar propuestas que solucionen problemas sociales. De AMLO, Sosa Plata asegura que sólo lo ha visto una vez en persona, el día de su nominación para Radio Educación.

La estación, por su parte, cumplirá 95 años al aire en noviembre. En ese tiempo la han llamado “Radio Primaria” y “Radio Gobernación”. Hoy integra siete señales de radio y plataformas para descarga gratuita de contenidos desde Internet. Pero le faltan más de 12 millones de pesos para echar al aire las señales de Hermosillo y Morelia y para redefinir la transmisión de Mérida.

En 2017, Radio Educación logró que el Instituto Federal de Telecomunicaciones le asignara la frecuencia del 96.5 MHz para migrar de AM a FM y por eso ya transmite en simultáneo. Sosa Plata lanza el mensaje de que devolverá la 1060 de AM, como marca la ley por esta migración, pero luego intentará recuperar la señal y buscará construir acuerdos para llevar a Radio Educación a una suerte de cadena nacional y crecer más allá, según INRA, de los 0.015 puntos de rating y 33,189 personas alcanzadas por día en CDMX al cierre de enero de 2019.

— Gabriel, usted ha colaborado por varios años en Radio Educación, conoce bien lo que falta y sus fortalezas. Tienen, si no es que el único, uno de los mejores noticieros culturales de la radio y también reconocidos programas de análisis. Pulso de la mañana, El fin justifica los medios… son contenidos reconocidos. ¿Qué planes tiene, cuáles serían los primeros cambios para este primer año?

— Tenemos varios retos. Los más importantes tienen que ver con el presupuesto y con el tiempo, que se ya nos viene encima. Están los retos de lanzar las estaciones de Hermosillo y Morelia,  y aunque tenemos las concesiones —que en realidad son de la Secretaría de Cultura, pero las operamos nosotros—, no contamos recursos y ya empezaron a correr esos 180 días de plazo legal para las transmisiones, esto en el caso de una emisora. Nos faltan, más o menos, 12 millones de pesos y para transmisores y una cabina digna. Aquí, Cultura dijo que nos va apoyar, porque este es un tema prioritario. Otro tema es el de radio Kukulkán, porque la señal se envía desde aquí por Internet y se manda al aire desde allá, pero lo más valioso es que se haga allá, con programación local, visión local y que los institutos de cultura de todas esas partes participen. Eso es un mensaje de querer ser inclusivos.

También buscamos hacer una revisión de la carta programática. La que está, va a continuar unos meses más, pero a fines de año queremos tener una renovación. Ahora no puedo meter más programas —nuevos— y de lo que está, tenemos que revisar por el tema de presupuestos. Esto no quiere decir desaparición o despidos. Lo que no se pueda ahora usar ahora, lo consideraremos en otros planes.

Radio Educación lo hacen más de 200 personas y aquí no se considera un recorte, porque no tenemos honorarios y más bien prestadores de servicios, que son menos. Pero no es la idea recortar por recortes de presupuesto. Es un tema de actualizar proyectos, de ciclos que terminan y de ver por nuevas series y todo eso se logra consensando opiniones con productores, locutores y todos los trabajadores. El trabajo hará con voluntades.

—¿Y tiene algo ya en mente en contenido o en cobertura que empate con esa renovación?   

—Estamos conversando con el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, el  INEHRM, para sacar al aire una radionovela histórica sobre Zapata. Estamos viendo el tema relacionado por fechas y capítulos, porque ellos son los que financiarán el proyecto.

—En este plan o sueño del presidente López Obrador de crear una gran medio público, aunque eso no signifique una fusión sino más coordinación, ¿cuál es el lugar de Radio Educación? ¿Qué puede ofrecer o qué le pueden ofrecer?

—Todavía no hemos tenido una reunión formal, porque las ratificaciones apenas se están concretando, pero ya hay varias ideas al vuelo. Debe venir una nueva etapa de coordinación basada en de qué manera podemos apoyarnos para evitar duplicidades y lograr más alcance de los objetivos.

Por ejemplo, Notimex tiene una fuerte en presencia de corresponsales y genera contenido que se queda allí y nosotros podríamos buscar la manera de abrirle espacio. No significa más trabajo para ellos, sino un nuevo canal de distribución. Nosotros tenemos contenidos y buscaríamos cómo llevarlo a las audiencias por otras vías. Con Canal 22 ya pensamos en ideas, no sólo abrir una cámara en la cabina y llevar la señal de radio a una pantalla, eso no; buscaremos otro tipo de coproducciones. Tenemos y debemos buscar otras posibilidades.

Podríamos buscar más de esos acuerdos en que dependencias hagan aquí sus contenidos y que el presupuesto vaya a los trabajadores que apoyen y el remanente que quede, vaya a manutención de equipos.

— Con la reforma de telecomunicaciones, ustedes y los demás medios públicos pueden hacer magia gracias a la regulación y la tecnología. ¿Qué ha pensado para llevar más lejos a Radio Educación?

— Es una posibilidad eso de aprovechar infraestructura por medio de la compartición y gracias a la regulación. Ya muchas radios públicas y comunitarias retransmiten a Radio Educación, unas 20 estaciones y tenemos convenios con unas 25 dependencias y organizaciones para lo mismo.

Podríamos irnos en multiprogramación y por ahí, el SPR (Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano) había firmado un convenio con el Imer, en el que el Imer se comprometía a llenar de contenidos esas estaciones, pero no sabemos cómo va eso. Eso sería una posibilidad interesante para nosotros.

— Pero ahí sería como enfrentarse con su colega y nueva directora del Imer, Aleida Calleja, ¿no?

— Hay una cercanía muy estrecha entre todos, y buscaremos abrirnos las puertas a todos. De eso se tratará esto: de tocar puertas, abrirlas y tratar de coordinar en favor de las audiencias. Ahí está el caso de Violeta Radio. Ellas se atrasaron un poco y esta semana ya retomaron el tema de instalar su transmisor aquí, y ya esperan salir en tres meses. Pueden usar una cabina muy digna aquí mismo y básicamente saldrán al aire con programas grabados aquí en su primera etapa.

— ¿Le interesa un combo o una cadena nacional para Radio Educación?

— La estación ya trasmite en simultáneo. Vamos a esperar a que se devuelva la AM y una vez que estemos por devolverla, vamos a pedir que nos la regresen. Sí, todo será conforme las reglas y en el gobierno quieren que se aproveche el espectro, es preferible eso, y si la conseguimos, dedicaremos las estaciones a programación diferente. Allí podríamos meter programación que no pueda ser transmitida en la actual carta programática y abrir espacios para las audiencias. Y eso lo tendremos que hacer con los mismos presupuestos.

— Radio Educación le ha servido a la SEP, a Gobernación y ahora es parte de la Secretaría de Cultura. ¿Cabe la posibilidad de que la línea editorial pueda ser influenciada desde el gobierno?

— Cuando nos invitaron formalmente a integrarnos como directores de medios públicos, comentamos a quienes nos invitaron que habíamos trabajado por estos principios de medios públicos, compromisos por pluralidad, imparcialidad y diversidad. Hay detrás de todo esto una historia de lucha y nosotros tenemos que ser congruentes y no quisiéramos que ellos trataran de incidir en la línea editorial. Su respuesta fue que nos buscaron para defender esos derechos. Sé que es poco el tiempo aquí, en esta posición, pero no ha habido llamado de atención o de querer hacer otra cosa.

— ¿Y si ellos les pidieran, por ejemplo, transmitir las conferencias mañaneras del presidente? ¿No cree que eso sería una forma de incidir en la línea editorial de los medios públicos?

— En principio, no creo que lo harían. No. Sobran otros canales de transmisión y los medios lo hacen por interés periodístico. Aparte, aquí se ha dado voz a todos. Recientemente se han tocado los temas tan sensibles como la Guardia Nacional y las estancias infantiles, y no ha habido un llamado y son los temas que el presidente ha prestado mucha atención en su agenda. Pienso que con la Cuarta Transformación, el presidente quiere hacer más inclusivos a los medios públicos.

Y nosotros debemos ser críticos. No deberíamos y mal haríamos en ser receptores de este tipo de indicaciones. ¿Dónde quedarían los principios por los que tanto luchamos? Seríamos los primeros en evidenciarlo. Los medios públicos legalmente y estructuralmente están incorporados al Estado, pero la idea es que funcionen para las audiencias, no para el gobierno. Aquí, desde la dirección vamos a promover los derechos de las audiencias, que fue el motivo por el que llegamos aquí.