Lectura 3:00 min
Prevén pérdidas por 489 millones de dólares debido a paro nacional en Argentina
Participaron sindicatos aéreos, marítimos, portuarios, férreos y terrestres, lo que terminó por afectar todas las modalidades de transporte en Argentina, profundizando el cese de actividades.

Solamente Aerolíneas Argentinas canceló 255 vuelos en toda su red, mientras que Flybondi informó la cancelación de 28 vuelos y la modificación de horarios. Foto: AFP
El jueves 19 de febrero Argentina amaneció distinta. El metro, los servicios de trenes y la mayoría de los autobuses en Buenos Aires y en las principales ciudades del país, permanecieron inactivos en medio de una paralización total de 24 horas convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT).
La medida buscaba oponerse a la reforma de modernización laboral impulsada por el Gobierno del Presidente Javier Milei, iniciativa aprobada por el Senado la semana pasada y que comenzó a discutirse desde las 14:00 horas en la Cámara de Diputados.
Los gremios destacaron un “enorme acatamiento, de más del 90% de las actividades” en todo el país y las pérdidas económicas fueron cuantiosas. Según cifras del Instituto de Economía de la UADE, el cese de actividades significó un impacto negativo de 489 millones de dólares, equivalente al 20.3% de lo que se habría producido en un día normal y al 0.8% del PIB mensual de febrero.
La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro, junto con la Confederación Argentina de los Trabajadores del Transporte, confirmaron la participación de sindicatos aéreos, marítimos, portuarios, férreos y terrestres, lo que terminó por afectar todas las modalidades de transporte en Argentina profundizando el cese de actividades. El informe estimó que, de haber operado con normalidad el transporte, el impacto se habría reducido a US180 millones, lo que da cuenta del peso que tuvo la paralización de la movilidad en el resultado final.
Suspensiones en la industria aérea
La industria aérea fue una de las más afectadas. Durante la jornada, las principales aerolíneas que operan en el país trasandino no solo debieron reprogramar sus vuelos, sino que también ajustar e incluso cancelar sus operaciones. En ese contexto, la low cost argentina Flybondi informó la cancelación de 28 vuelos y la modificación de horarios. Esto además del traslado de sus operaciones desde el Aeroparque Jorge Newbery hacia el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde esperaban realizar 72 vuelos y transportar más de 11,000 pasajeros.
“Los pasajeros cuyo vuelo fue cancelado o modificado con más de 4 horas de diferencia de su horario original, podrán autogestionar su cambio de fecha sin costo adicional desde mi reserva”, señaló la empresa. A ella se sumó Aerolíneas Argentinas, que canceló 255 vuelos en toda su red. Del total, 219 correspondieron a vuelos de cabotaje -con 25,000 pasajeros afectados-, 32 a servicios regionales -con 5,000 pasajeros impactados- y cuatro a operaciones internacionales con alrededor de 1,000 pasajeros involucrados. Además de informar la aplicación de descuentos salariales al personal partícipe del paro por la jornada no trabajada, la aerolínea estimó pérdidas cercanas a US$3 millones. Por el lado de las aerolíneas chilenas, JetSmart anunció la cancelación total de sus vuelos domésticos e internacionales programados en dicha jornada, una medida que, según la compañía, afectó 96 vuelos y a más de 17,000 pasajeros.
Iván Carrino, economista e investigador asociado de Faro de la Universidad del Desarrollo (UDD), señaló: “Cuando el personal no llega a trabajar, se trata de una jornada especialmente costosa para la producción”.