Los 4 billones 763,874 millones de pesos con los que contará el gobierno federal para el Presupuesto de Egresos de la Federación del 2016, deberán enfocarse a mejorar la calidad educativa de los mexicanos, coincidieron expertos.

"La educación es uno de los principales componentes que aportan al crecimiento económico; además de que ayudan a superar las condiciones de rezago y vulnerabilidad económica y cultural en la que vive más de la mitad de la población", refirió Jesús Rafael Méndez Salas, secretario de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputado.

Indicó que el presupuesto educativo deberá contribuir a lograr una educación de calidad, equitativa e inclusiva, pues de lo contrario, el país difícilmente podrá lograr los niveles de crecimiento que superen el 2.5 por ciento.

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Recorte pone en riesgo calidad

José Luis De la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC) expuso que de acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación del 2016, la Secretaría de Educación Pública (SEP) tendrá una reducción de 5,697 millones de pesos menos en su presupuesto; lo cual pondría en riesgo la calidad de la educación.

"Siempre es delicado cuando los recortes presupuestales alcanzan a variables como la educación, y si dicho recorte no está asociado en una mejora en la eficiencia y el uso de los recursos, vamos a tener un riesgo de depreciar la calidad del sistema educativo".

Explicó que el sistema educativo mexicano adolece de dos cosas: la calidad y los recursos para la infraestructura. Añadió que el problema es que 98% de los recursos que se destinan a educación son dirigidos al gasto corriente, como al pago de nóminas; mientras que la inversión en el mejoramiento de infraestructura cada vez es mínima.

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"No hay recursos suficientes para infraestructura educativa, muchos planteles carecen de servicios básicos como el drenaje. Los recursos quedan consumidos por el pago a salarios de los profesores".

Mayor gasto no se traduce a mejor calidad

En este sentido, Leticia Armenta, economista del Tecnológico de Monterrey comentó que aunque México sea uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que más recursos destina a educación, ello no se ve reflejado en la calidad que brindan los profesores.

"El recorte a educación puede ayudar con un saneamiento de la nómina, porque entonces los recursos que se van a aplicar a actividades directamente relacionadas con educación. Hay que recordar que hay personas que están registradas en el sistema pero realmente no trabajan".

Datos del Instituto Mexicano para la Competitividad revelan que México gasta en promedio 15% del PIB per cápita por estudiante de primaria y 17% por estudiante de secundaria y nivel medio superior, ambos significativamente por debajo del promedio de la OCDE que son de 23 y 26% del PIB per cápita, respectivamente.

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Armenta mencionó que no se trata de gastar más sino de ver en qué se gasta. Ejemplificó el caso de Corea y Finlandia, países que parte de su crecimiento económico se lo deben al sistema educativo que han implementado.

"Corea en los años 50 era uno de los países más pobres, pero al poner como prioridad la educación hoy es una potencia mundial; también, Finlandia es reconocido por su sistema educativo que le ha permitido tener una de las mejores calidades de vida".

Añadió que la reforma educativa de que se hizo en el país, fue un primer paso, aunque los efectos tardarán en reflejarse. "Es un logro que exista una radiografía de la educación de cada estado y municipio que brinda el Censo del Inegi, así como el hecho de que los profesores sean evaluados para identificar en qué calidad se ubica la educación".

elizabeth.albarran@eleconomista.mx

mfh