La economía estadounidense sigue estando moldeada por el coronavirus y el crecimiento podría desacelerarse en el primer trimestre, pasando posiblemente a negativo antes de rebotar en la segunda mitad del año, dijo el jueves el presidente de la Reserva Federal (Fed) de Filadelfia, Patrick Harker.

“El Covid-19 ha sido totalmente determinante en el desempeño de la economía estadounidense”, aseguró Harker en comentarios preparados para un evento virtual organizado por el Philadelphia Business Journal.

La actividad económica está afectada tanto por las medidas adoptadas para limitar la propagación del virus como por los cambios asumidos por los consumidores para evitar enfermarse, comentó Harker.

Ante el aumento de casos de coronavirus desde septiembre, Harker dijo que espera que la economía muestre un “modesto crecimiento” en el cuarto trimestre del 2020, “antes de una desaceleración significativa” en los tres primeros meses del año.

Pese a todo, las vacunaciones y el paquete fiscal por 900,000 millones de dólares recientemente aprobado deberían ayudar a una aceleración del crecimiento más tarde en el año, afirmó Harker.

Soy optimista de que en la segunda mitad del 2021, la economía -y, francamente, la vida- debería empezar a parecer mucho más normal”, señaló. 

Vacunas, la esperanza

En el tercer trimestre del 2020, la economía estadounidense repuntó a una tasa anualizada de 33.4 por ciento. El PIB de Estados Unidos se contrajo a una tasa de 31.4% en el trimestre abril-junio, la más profunda desde que comenzaron los registros en 1947.

A inicio de semana se presentó el informe “Perspectivas económicas mundiales”, del Banco Mundial en el que estiman que Estados Unidos presentará una expansión de 3.5% este año, condicionado a la evolución de la pandemia y la distribución de las vacunas.

Con este escenario, la institución sugiere que las perspectivas a corto plazo continúan en incertidumbre, por lo que el pronostico de crecimiento de las economías puede variar.