El presidente de China, Xi Jinping, hizo una férrea defensa de la globalización y del libre comercio marcando diferencias frente a Donald Trump, sólo a tres días del discurso de investidura como presidente de Estados Unidos en Washington.

Los problemas que afligen al mundo no son causados por la globalización , aseguró Jinping en una intervención en el Foro Económico Mundial de Davos (WEF, por su sigla en inglés). No son el resultado inevitable de la globalización .

Aunque Xi no se refirió a Trump por su nombre, advirtió sobre los peligros del proteccionismo.

Los países deberían analizar sus intereses propios en un contexto más amplio y no a costa de otros , mencionó el presidente chino. No deberíamos retirarnos a puerto cada vez que encontremos una tormenta o nunca alcanzaremos la otra orilla .

Advirtió que nadie saldrá vencedor en una guerra comercial y prometió que China no intentaría beneficiarse de la devaluación de su moneda o de una guerra de divisas .

La presencia de Xi en el foro de Davos, que requirió meses de planificación pero que no se confirmó hasta el 10 de enero, ha puesto de relieve la emergencia de China como una de las pocas potencias comprometidas con la defensa del libre comercio y la lucha contra el cambio climático.

La victoria de Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos y la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea han conmocionado a la élite global que se reúne cada enero en Suiza.

Analistas chinos mencionaron que Davos había ofrecido a Xi una oportunidad de oro para presentarse como un destacado estadista internacional, mientras el resto del mundo se prepara para la Presidencia de Trump. El presidente electo de Estados Unidos, que asumirá el cargo el viernes, ha amenazado en las últimas semanas con iniciar una guerra comercial con México y China, e incluso ha lanzado calumnias contra la Unión Europea calificándola de vehículo de Alemania al borde del colapso.

El mundo no está preparado para tratar con un líder de la mayor potencia global que tuitea comentarios en plena noche que pueden conmocionar a los mercados y tener un serio impacto sobre las relaciones diplomáticas , explicó Chen Fengying, un experto en relaciones internacionales de Beijin.

La delegación estadounidense que acude este año a Davos está liderada por el vicepresidente saliente Joe Biden y por John Kerry, el secretario de Estado. Incluso líderes europeos como la canciller alemana, Angela Merkel, que aspira a un cuarto mandato, han evitado viajar a Davos, recelosos de la reacción populista que se ha producido por todo el mundo.

Shi Yinhong, catedrático de Relaciones Internacionales de la Universidad Renmin de Beijin, explicó que la presencia de Xi en Davos también ponía de relieve la mejora de la confianza del Gobierno chino en las perspectivas económicas del país. El año pasado por estas fechas, los mercados globales se resentían a causa de las turbulencias en los mercados de renta variable y divisas de China.

Tuvieron que pasar meses hasta que los líderes chinos abordaron la doble crisis en público, y Beijin envió a dos autoridades relativamente desconocidas a Davos el año pasado.

Pekín confía en su capacidad para abordar los riesgos financieros mientras sigue reformando la economía , aseguró el Prof. Shi. Ante las presiones que plantean Trump y el Brexit, Xi también está dispuesto a reiterar la creencia de China en un orden económico global liberal y abierto, y nuestra oposición al proteccionismo comercial y al nacionalismo económico .

El Gobierno chino anunciará el viernes que la segunda mayor economía del mundo habría crecido cerca de 6.7% el año pasado, dentro de los objetivos de Beijin.