En la última reunión plenaria del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) contra el lavado de dinero se dejó algo claro: la lucha contra el financiamiento para el terrorismo es la prioridad para este organismo, pues esta actividad es una amenaza continua a la seguridad de la sociedad.

“El financiamiento del terrorismo no se detiene en las fronteras nacionales y puede tener vínculos con varios países e instituciones financieras”, se puede leer en las conclusiones de la última plenaria de este organismo que se llevó a cabo recientemente en Buenos Aires, Argentina.

En dicha reunión, se discutió el informe “Financiamiento del reclutamiento para fines terroristas”, el cual señala cómo se recolectan y utilizan fondos para la capacitación de nuevos miembros de las redes del terrorismo y muestra información sobre los últimos desarrollos para tomar acciones efectivas contra este problema.

Aunque en México la palabra terrorismo no sea algo familiar, las autoridades han identificado algunas amenazas y vulnerabilidades que podrían dar paso a la proliferación de este ilícito.

Estas amenazas y vulnerabilidades se plasmaron en la Evaluación Nacional de Riesgos (ENR), que se dio a conocer en octubre del 2016.

El documento explica que si bien el riesgo del terrorismo en México proviene de dinámicas externas, factores como su posición geográfica, la porosidad fronteriza y la corrupción “plantean la posibilidad de que el país sea utilizado como plataforma logística, operativa y financiera del terrorismo internacional”.

“Dada su situación geográfica (México), pudiera ser utilizado como puerta de entrada hacia Estados Unidos por parte de sujetos con intenciones de realizar algún acto terrorista, tomando en cuenta que por México pasa una de las principales rutas de migración ilegal a ese país y que éste es identificado como uno de los principales objetivos de algunos grupos terroristas internacionales”, acotó la ENR.

Respecto a la porosidad en la frontera norte, la evaluación refiere que la extensión de ésta y los altos volúmenes de movimientos de mercancías y personas facilitan el ocultamiento de recursos humanos o materiales que pudieran ser utilizados para fines terroristas.

“Aún existe un alto riesgo de que éstos (mercancías y personas) sean utilizados para realizar algún acto ilícito sin que éste sea detectado”, destaca el reporte, que concluyó que este factor hace que se tenga una alta vulnerabilidad ante el financiamiento al terrorismo.

El documento señala que a pesar de que el sistema financiero es susceptible de ser utilizado como plataforma para hacer llegar recursos a grupos terroristas, las autoridades han solicitado a las entidades financieras que implementen mecanismos de mitigación, como un monitoreo de las listas de los individuos y entidades sancionadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).

En este contexto, la evaluación identificó como necesario que las entidades incorporen dentro de sus sistemas alertas relacionadas con el financiamiento al terrorismo.

FORTALEZAS

A pesar de las amenazas y vulnerabilidades mencionadas, el documento considera al régimen de prevención de lavado de dinero existente como sólido para mitigar los riesgos de financiamiento al terrorismo que enfrenta México.

“Algunos de los mecanismos de prevención instaurados son dar a conocer a los sujetos obligados en un periodo que no exceda tres días las actualizaciones de las listas de las resoluciones del CSNU, que contienen los nombres de individuos y entidades relacionados con actividades de terrorismo”, amplió la ENR.

Al respecto, Ricardo Gluyas Millán, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), comentó que pese a las vulnerabilidades, México cuenta con un sistema robusto en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo (PLD/FT), que le permite detectar anomalías relacionadas con estos ilícitos.

“México tiene un sistema de PLD/FT eficiente, porque se basa en reportes de operaciones inusuales, de transacciones que pudiesen estar vinculadas con algún acto terrorista”, explicó el investigador.

El especialista agregó que una técnica común utilizada por las redes terroristas internacionales para financiar su actividad son las donaciones a organizaciones sin fines de lucro. “El donante puede actuar de buena fe, pero sus recursos pueden ser canalizados a este tipo de actividades (terroristas) sin que lo sepa”, explicó Gluyas Millán.

La ENR detalla que en México el riesgo de que esto suceda es bajo, pues la Unidad de Inteligencia Financiera ha instaurado procesos para prevenir y detectar operaciones en este tipo de organizaciones que pudieran favorecer el financiamiento al terrorismo.