El gobierno mexicano debe armar estrategias para responder a diferentes escenarios que pueden derivar de la propuesta de reforma fiscal de Estados Unidos, precisó Fernando Garrido, managing director de TMF Group México.

Explicó que el tema de la reforma fiscal que propone Donald Trump, presidente de Estados Unidos, es muy delicado para México y si el gobierno del republicano decide dar luz verde a una reforma que beneficie a las empresas, nuestro país deberá responder rápidamente para mitigar el impacto.

“El gobierno mexicano debe armar hoy en día estrategias para los diferentes escenarios que puedan venir (...) México puede verse impactado no sólo en el tema de la Inversión Extranjera Directa (IED) sino también en ajustes fiscales que se tengan que hacer a nivel empresarial”, acotó.

En línea con lo anterior, indicó que las empresas más que esperar una reforma fiscal en México el próximo año, esperan una posición por parte del gobierno mexicano y una flexibilidad para que se pueda adaptar a las tendencias mundiales y se pueda responder, de manera rápida, lo que requiere el inversionista extranjero.

Agregó que se debe hacer un análisis en la parte fiscal a nivel corporativo, ya que independientemente de si se hace o no una reforma fiscal en Estados Unidos, México cuenta con una tasa de Impuesto sobre la Renta (ISR) muy alta (30%) más la tasa de dividendos y la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU), de 10% cada uno.

“Independientemente de lo que pueda pasar con la reforma en Estados Unidos, México debe estar planteando cómo poder hacer más atractivo el esquema fiscal para las empresas y sí, se debe analizar cómo podríamos bajar la tasa de ISR corporativo y, a su vez, aumentar la base de contribuyentes para solventar los ingresos”, precisó Garrido.

De acuerdo con el plan de propuesta fiscal que se está discutiendo en Estados Unidos —y que pretende ser aprobado antes de que termine el año—, el impuesto corporativo pasaría de 35 a 20 por ciento. Diversos expertos ya han señalado que ante una rebaja de esta tasa de esa manera, México quedaría en desventaja y estaría en una posición menos competitiva.

SE DEBE INCENTIVAR LA INVERSIÓN

A decir de Fernando Garrido, para la IED este año ha sido bastante estable, ya que no ha registrado movimientos negativos ni positivos, a pesar del ambiente de incertidumbre que generó la llegada de Trump al gobierno estadounidense.

Si bien para el 2018 augura una tendencia similar, no descarta que se genere incertidumbre al ser un año electoral, por lo cual se tiene que cuidar e incentivar más la IED.

“Tenemos el reto político, lo cual también nos trae un escenario de incertidumbre que, de alguna manera, puede afectar directamente todo el esquema económico y de negocios e, incluso, nuestro Producto Interno Bruto podría ser revisado a la baja en un mal escenario (...) debemos mejorar nuestra oferta hacia el mundo, debemos cuidar e incentivar la IED, quitar tanta burocracia en los procesos”, mencionó.

Por ello, precisó que se espera que el próximo presidente tenga como prioridad que México se vuelva más competitivo, por lo cual los partidos que están en la contiendan deben ir pensando, por ejemplo, en cómo un renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y una reforma fiscal afectarán al comercio internacional y la IED.

“Cualquiera de los partidos interesados en el poder están trabajando temas como pobreza, seguridad, narcotráfico, salud, educación, etcétera; sin embargo, el tema del comercio y la relación con el mundo debe ser una prioridad más. Los partidos no le han dado mucho peso al tema de la estabilidad económica. Es lo que debería hacer cada uno de los que están en competición”, finalizó.