La desaceleración económica en Estados Unidos y la crisis europea podrían ser factores que estén repercutiendo negativamente sobre el ritmo de crecimiento de la economía mexicana en la segunda mitad del año. No obstante, especialistas consideran que la moderación del crecimiento será mínima gracias al soporte que dará la demanda interna.

Algunos indicadores de tendencia, como el indicador adelantado que elabora INEGI, advierten que la economía mexicana podría estar entrando en una fase de desaceleración, pero analistas consideran que existen otros datos que muestran la resistencia de México ante el entorno económico internacional.

Esta semana, se divulgará el PIB al segundo trimestre del año. Especialistas consultados por Banco de México (Banxico) estiman un crecimiento a tasa anual de 3.95%, cifra que, de ser confirmada, daría un crecimiento semestral superior a 4 por ciento.

Hacia la segunda mitad del año, las perspectivas son menos alentadoras a la luz de la recesión europea y el menor ritmo de crecimiento del principal socio comercial de México: Estados Unidos. Según analistas consultados por el Banxico, en el segundo semestre del año el PIB crecería a una tasa de 3.18 por ciento.

No obstante, Rafael Camarena, analista económico de Santander, es más optimista y prevé un crecimiento de alrededor de 3.5% ante el buen desempeño que han mostrado algunos indicadores del mercado interno.

Algunos indicadores ligados al mercado interno siguen siendo favorables, como el alza del empleo formal, el crecimiento del crédito al consumo y el fortalecimiento gradual de los mercados , comentó Camarena. Analistas de Ve por Más agregaron otros indicadores tales como la producción industrial y la automotriz, la confianza del consumidor y las exportaciones.

En lo que toca al mercado externo, BBVA Bancomer mencionó que una mayor penetración de las exportaciones mexicanas en el mercado estadounidense compensaría hacia adelante el impacto de la moderación del crecimiento en Estados Unidos .

De acuerdo con BBVA Bancomer, el PIB en México crecerá a una tasa de 3.7% durante el 2012, por encima de 2.2% que se espera crezca la economía de Brasil.

Si bien hay focos rojos en el exterior, también los hay en el interior. En México, un factor de preocupación es la elevación en los precios de los alimentos, comentó Camarena. Durante julio, la tasa anual de inflación ascendió a 4.42%, siendo el alza en el precio del huevo (15.19%) y el pollo (3.92%) los productos que más contribuyeron al repunte. El alza en el precio de estos productos podría ser temporal debido a que fue consecuencia de la gripe aviar.

Sin embargo, seguirán registrándose presiones de alza en los precios de alimentos procesados, vinculado al repunte de los granos y otras materias primas agrícolas en los mercado internacionales , agregó Santander.

Entorno externo amenaza

  • El menor ritmo de crecimiento en EU y la crisis en Europa se traducen ya en una fuerte caída en las exportaciones mexicanas a su principal socio comercial. En junio, registraron ya una variación negativa luego de 31 meses de disminuciones. Las dificultades europeas y los problemas de cambio climático en el mundo han disparado el precio de los alimentos. En México, las presiones en el tipo de cambio se acentúan con la volatilidad internacional, lo que significaría costos de importación más altos.

Estabilidad no ?sería suficiente

  • Para el segundo trimestre del año, los pronósticos de crecimiento anticipan un avance de la economía mexicana de 3.95%, ligeramente por arriba de 3.1% del registrado en el mismo trimestre del año anterior. Aunque se mantiene en el terreno positivo, el entorno externo empieza a configurar un escenario de mayores dificultades, particularmente, en lo que se refiere a la demanda externa. En lo interno, la inversión bruta fija, motor de la generación de empleos, no dibuja un tendencia definida, aunque las variaciones se ubican por arriba de un necesario 5 por ciento.

Mercado interno, el escudo

  • El aumento del empleo en el sector formal en México, si bien no avanza con la velocidad que reclama el crecimiento de la población que se incorpora al mercado laboral, registra un crecimiento sostenido promedio de 4.4% en el último par de años. Ello ha permitido el crecimiento de la masa salarial y que se mantenga activo el consumo de las empresas y familias. De acuerdo con el Indicador de Confianza, la perspectiva es positiva, aunque las variaciones a tasa anual señalan ciertas dificultades para seguir a la alza.

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