Entrevista a Luis Alberto Arce, ministro de Economía y Finanzas Públicas de Bolivia.

La clave para el crecimiento de una economía es la redistribución del ingreso entre la población, donde el Estado tome el control y contribuya a la reducción de políticas neoliberales, indicó Luis Alberto Arce Catacora, ministro de Economía y Finanzas Públicas de Bolivia, uno de los países con mejores índices económicos dentro de América Latina. Para este 2019 prevé un Producto Interno Bruto de 4.5 por ciento.

En entrevista, Arce Catacora habló sobre la relación que Bolivia quiere establecer con México luego de la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia y en el cual ve objetivos muy parecidos a los de su presidente Evo Morales.

Bolivia ha dado la sorpresa en América Latina, con un crecimiento promedio superior a 4% en los últimos 13 años, ¿cuál es la receta para alcanzar estos indicadores?

La clave es el cambio en el modelo económico, habíamos vivido 20 años en el neoliberalismo, economía de mercado y todo eso. En el 2006 (cuando Evo Morales llegó a la Presidencia), planeamos un modelo muy diferente con activa participación del Estado y donde lo fundamental fue la nacionalización de los hidrocarburos, lo que ha dado un punto de inflexión de la economía boliviana.

A partir de eso, la política es muy sencilla, el modelo es sencillo: generar excedentes económicos de los recursos naturales y a partir del Estado redistribuirlos entre la población, eso genera demanda, consumo interno e inversión, eso mueve la economía y es lo que nos está haciendo crecer más que cualquier otro país.

Se resalta nuestro crecimiento, pero organismos, como el Fondo Monetario Internacional, nunca han hablado de la parte social, así como somos líderes en la parte económica, también los somos  en la parte social.

Del 2006 al 20018, redujimos la pobreza extrema de 38 a 15%, somos el país que más ha reducido la pobreza extrema (...) está claro que hay un proceso estructural importante detrás.

Vamos tomando varias políticas sociales, por ejemplo, la de Renta Dignidad (programa pensionario); hay cuatro países en el mundo que tienen 100% cobertura de pensiones en su población, Bolivia es uno de ellos y la plata sale de los hidrocarburos.

Las políticas sociales se han generado para redistribuir el ingreso, bajo la premisa de que un país con una redistribución equitativa crece más rápido.

Con la llegada de Evo Morales, con un modelo enfocado a la rectoría del Estado en la economía principalmente, ¿qué papel tomó la Iniciativa Privada?

Durante 20 años nos prometieron que en el modelo neoliberal, con la Iniciativa Privada, íbamos a salir de la pobreza, íbamos a generar empleo y todo lo que se cuenta, pero no ocurrió nada. Se le dio la oportunidad al sector privado de ser el motor, la locomotora del crecimiento, y no lo logró, entonces el Estado entró en el 2006 con todo, nacionalizamos, comenzamos a hacer inversiones, el Estado toma la batuta en la economía boliviana y los resultados están ahí a la vista, entonces, el sector privado ya no es la locomotora, es un vagón más del tren encabezado por el Estado.

El Estado boliviano invierte alrededor de 5,800 millones de dólares al año, el sector privado 2,000 millones de dólares, entonces queda claro que quien invierte más y quien jala a la economía es el Estado.

¿Esto no hizo que se fuera la Iniciativa Privada y por ende creciera la informalidad?

La tasa de desempleo ha bajado de 8 a 4.3%, a la mitad, esto quiere decir que hay gente cada vez más empleada de manera formal y que la informalidad se ha ido reduciendo adicionalmente. En el 2005 había 64,000 empresas privadas en Bolivia, ahora son 317,000, queda claro que hay una absorción no sólo en temas de desempleo sino que la mano de obra que está llegando es ocupada y eso hace que la informalidad tienda a caer en lugar de subir. No hemos resuelto el problema pero lo hemos reducido.

¿Cómo ha sido la relación con el sistema financiero, especialmente con los bancos?

Tenemos uno de los sistemas financieros más estables de la región, pero con una particularidad: nosotros ya no creemos en el mercado y regulamos la actividad del sistema financiero; los obligamos a que los bancos tengan 60% de su cartera en crédito productivo y crédito de vivienda de interés social (...) en ese 60% hemos multiplicado por 11 el crédito productivo, por eso es que Bolivia produce más. El crédito productivo del 2005 era de 1,160 millones de dólares, ahora hemos pasado a los 11,000 millones de dólares de crédito productivo.

Somos el país con mayor inclusión financiera, tenemos tasas de interés controladas, plazos controlados (...) son 14 bancos múltiples, cuatro bancos pymes y cooperativas, eso da entre 45 o 48 entidades financieras reguladas.

Antes de Evo Morales era el neoliberalismo total, el más extremo y nosotros empezamos a regular, sacamos una ley, antes era Ley de Bancos y ahora es Ley de Servicios Financieros, entonces la ley  establece  que tienen que ser regulados y que mediante decreto supremo el gobierno establece las condiciones de esos créditos e inclusive nosotros protegemos a la gente.

Los bancos extranjeros no se fueron, se quedaron porque siguen ganando, como nunca han ganado, es más, a los bancos nosotros les hacemos pagar más que cualquier otra actividad, todas las actividades pagan 25%, los bancos 12% más. Nadie se fue porque todos están ganando.

¿Qué tienen que aprender Bolivia y México entre sí?

Tenemos que aprender experiencias y resultados. Nosotros no tenemos nada que enseñar pero sí mostrar cosas para que se analicen, vean si es conveniente o no. Lo mismo México para nosotros.

En Bolivia hemos hecho bien no sólo el manejo de la economía, sino en tener estabilidad, crecimiento, estabilidad en tipo de cambio y sobre todo desarrollo social, que eso es fundamental. Veo en los indicadores, México es uno de los países donde el ingreso está muy mal distribuido, la experiencia nuestra puede servir de inspiración para hacer políticas de mejor distribución del ingreso para mejorar el crecimiento económico.

¿Qué oportunidades hay con México?

La visita del presidente Evo en la toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador ha sido fundamental, se han diseñado áreas para trabajar y creo que podemos hacer muchas cosas. Somos muy parecidos, hay cosas que no nos podremos vender unos a otros, pero hay cosas que sí podemos aprovechar. México es un enorme mercado para nosotros y esperamos que también nos vea como un socio en la lógica de cómo manejamos el comercio exterior: no queremos libre comercio, queremos comercio justo y complementario, creemos más en la complementariedad antes que en la competitividad porque cuando entramos en la competitividad nos va mal a todos, y eso es lo que proponemos a México.