La secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, apoyó una nueva asignación de los Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario Internacional (DEG), pero dijo que se necesitan parámetros amplios para impulsar la transparencia sobre cómo se usan y negocian las reservas.

En una carta dirigida a los ministros de finanzas del G20, Yellen dijo que una nueva asignación de los DEG podría mejorar la liquidez de los países pobres y ayudar a sus esfuerzos de recuperación económica y sanitaria, lo que revierte la oposición anterior del gobierno de Estados Unidos.

La jefa del Tesoro de EU no especificó el tamaño de la posible asignación de los DEG, que pueden ser convertidos en moneda fuerte por los miembros del FMI. Los funcionarios de finanzas del G20 debatirán el asunto hoy en su videoconferencia.

Italia, que preside el G20 este año, y otros miembros del grupo de economías ricas y emergentes han apoyado una asignación de 500,000 millones de dólares, pero el gobierno de Biden había mantenido en reserva su opinión hasta ahora.

Yellen agregó que una asignación de DEG y las medidas para impulsar los préstamos a cero interés por parte del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial impulsarían los esfuerzos para contener la pandemia y mitigar su devastador impacto, especialmente en los países pobres.

“Sin una mayor acción internacional para apoyar a los países de bajos ingresos, nos arriesgamos a una divergencia peligrosa y permanente en la economía mundial (...) Para que esta herramienta sea eficaz, el G20 debe trabajar con una amplia coalición de países en un conjunto de parámetros compartidos para una mayor transparencia y responsabilidad en la forma de intercambiar y utilizar los DEG”, comentó Yellen.

El portavoz del FMI, Gerry Rice, acogió los comentarios de Yellen como “una carta muy útil sobre un tema muy importante”.

El FMI emitió por última vez nuevas reservas cambiarias por 250,000 millones de dólares en el 2009, cuando las economías de todo el mundo batallaban con una crisis financiera de escala global.

El G20 y las economías emergentes

Las economías del G20 deberían ofrecer fondos adicionales por 650,000 millones de dólares al FMI, redistribuir las reservas existentes y ampliar los beneficios de alivio de deuda para las naciones más pobres, dijeron autoridades de economía y activistas en una carta.

“Si no tomamos medidas con urgencia, las naciones en desarrollo y economías emergentes enfrentan una desastrosa década perdida con profundas consecuencias para todos los países del G20”, dijo Jamie Drummond, cofundador de ONE Campaign.

Firmada por figuras públicas como el exministro de Finanzas de Sudáfrica, Trevor Manuel y la ex presidenta ejecutiva de ABSA, Maria Ramos, la carta está dirigida al primer ministro de Italia, Mario Draghi, cuyo país mantiene la presidencia rotativa del G20.

Los autores sugieren una extensión de la exención de pago de deuda para las naciones más pobres al menos hasta fines del 2022 y ampliar el beneficio para incluir a más deudores y acreedores.

Antes de la pandemia, 64 países de bajos ingresos ya gastaban más en el servicio de sus deudas internacionales que en fortalecer sus sistemas locales de salud. Ahora, la carga de sus deudas públicas ha aumentado en alrededor de 1.9 billones de dólares.